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Ida y vuelta a Mongolia
![]() Many migrants from Mongolia to Belgium seek better life Ella no tenía trabajo y creía que la vida en Ulan Bator tenía poco que ofrecerle. Cuando su amiga le habló de la vida en Bélgica, le pareció el paraíso, en comparación. Mongolia ya tenía con Bélgica enlaces de emigración, buenos y afianzados. Durante años, Antwerp ha sido hogar de una dinámica comunidad mongol. Mientras, Bruselas promovía el arte, la comida y la música mongol, en su Mercado de Navidad 2009. La experiencia de Bolgan fue mucho mejor que la de la mayoría de los emigrantes. A través de su amiga, enseguida encontró un trabajo y una casa donde vivir, en una familia rica. Trabajó como empleada de hogar en la familia, durante 3 años, ganando 800 euros al mes. Era mucho más de lo que habría ganado en Mongolia, aunque la situación era precaria, porque Bolgan no tenía los documentos necesarios para vivir legalmente en Bélgica. Tras tres años sirviendo en aquella casa, la familia le dijo que no podía seguir permitiéndose el lujo de pagarle el sueldo. Caritas Internacional-Bélgica la ayudó a entrar en un programa gubernamental para el retorno en patria voluntario. Caritas asiste a los inmigrantes que quieren retornar a su país de origen, ofreciéndoles información y asesoramiento sobre asuntos jurídicos. Les ayuda también con los gastos necesarios, para encontrar casa y empleo, una vez en su tierra natal. Caritas exhorta a la ONU para que asegure el reconocimiento y la regularización del trabajo de los empleados de hogar. Es necesario establecer mecanismos de reclamaciones e indemnizaciones, para cuando no sean respetados los derechos de estos trabajadores. Los empleados de hogar migrantes deben poder vivir en otro país, sin estár vinculados a un patrón y , por eso, depender de él. Caritas están trabajando para la Conferencia Internacional del Trabajo, que se celebrará en junio de 2010, y en la que se presentará un Anteproyecto de convención sobre los derechos de los empleados de hogar. Bolgan tuvo suerte, en comparación con otros emigrantes que han vuelto a casa desde Bélgica. Por ejemplo, una pareja joven le contó a Caritas cómo perdieron todos sus ahorros con los traficantes, cuando decidieron ir a Europa. Los traficantes les confiscaron sus pasaportess y les llevaron, viajando por tierra, de Mongolia a Bélgica. Luego fueron obligados a vivir como carteristas y robando en las tiendas. Fueron arrestados por la Policía belga, pero liberados cuando dijeron que querían retornar voluntariamente a casa. Como Bolgan, la pareja recibió ayuda de Caritas Internacional-Bélgica y Caritas Mongolia, para volver a su país. *Nombre cambiado para proteger la identidad. |
![]() RESOURCESInforme Anual 2010El modo en que Caritas trabaja: Mujeres y migraciónDescripción del EquipoMigration calendar 2011 El compromiso en la lucha contra la trata de seres humanos Declaración de Caritas Internationalis para las Consultas anuales de ACNUR – ONGs 2010El Derecho a la Salud para Niños Migrantes
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