Cuando sólo quedan tres meses para la Conferencia ONU sobre el Cambio Climático de Copenhague, Escocia ha desafiado a los gobiernos de todo el mundo para que adopten medidas al respecto, mientras el Gobierno escocés aprueba la ley más ambiciosa del mundo en este ámbito.
La innovadora ley estipula precedentes internacionales de vital relevancia y es un ejemplo a seguir, por parte de otras naciones ricas, antes de la conferencia de diciembre, en Copenhague.
“Esperamos que esta ley marque un precedente y un cambio determinante, en las prioridades de los gobiernos de todo el mundo. Los países industrializados tienen la obligación moral de cambiar sus costumbres y dar a las naciones más pobres una posibilidad para su desarrollo. Si no adoptamos medidas ahora, las sequías y las inundaciones, que ahora nos parecen tan lejanas, un día estarán en el umbral de casa de todo el mundo”, indica Lesley-Anne Knight, Secretaria General de Caritas Internationalis.
La nueva ley consagra la obligación de Escocia de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, de al menos un 42 por ciento, para 2020, y del 80 por ciento, para 2050. Otros países ricos deben adoptar recortes semejantes, para reducir sus emisiones, si es que queremos evitar un cambio climático catastrófico.
La ley escocesa para el cambio climático fue aprobada por unanimidad en el Parlamento escocés, el pasado 24 de junio. Los puntos más destacados de esa ley son:
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La reducción de al menos un 42 por ciento, en las emisiones de gases de efecto invernadero, para el 2020 (sobre la base de los índices de 1990)
- La reducción de al menos un 80 por ciento, en las emisiones de gases de efecto invernadero, para el 2050 (sobre la base de los índices de 1990)
- Se incluyen las emisiones en la aviación y el sector naval internacional;
- El compromiso de informar anualmente de las emisiones sobre la base del consumo;
- Fuerte responsabilidad en todo el sector público, para desempeñar un rol determinante, abordando las emisiones de Escocia de gases de efecto invernadero.
El Cardinal Keith O’Brien, el más anciano de los Prelados católicos escoceses, que ha apoyado las campañas sobre el cambio climático, nos dice: “Escocia está dando un ejemplo esencial a los países ricos del mundo, con su esfuerzos para prevenir el sufrimiento innecesario de millones de personas inocentes, a través de un empeoramiento cada vez mayor del cambio climático. El consenso de los científicos es claro, si las naciones ricas no hacen pronto recortes drásticos a sus emisiones de gas, como ha acordado hacer Escocia, la situación empeorará mucho. Escocia ha tendido el valor de sentar un precedente internacional de vital relevancia, con su ‘Ley sobre el Cambio Climático’. Otros países deben seguir esta iniciativa ahora, si es que queremos tener un futuro largo, seguro y próspero, para la humanidad en la Tierra”.
La Conferencia sobre el Cambio Climático de Copenhague espera poder ofrecer a los gobiernos una oportunidad para diseñar una respuesta internacional eficaz al cambio climático.
Para más información, por favor, pónganse en contacto con Michelle Hough, al +39 06 69879721/+39 334 2344136 o hough@caritas.va