Caritas se ha unido a otras organizaciones humanitarias para afirmar la urgencia de medidas para combatir el cambio climático, con el fin de prevenir el hambre en el mundo, en una reunión de la ONU, celebrada en Copenhague.

La declaración “El cambio climático, la inseguridad alimentaria y el hambre” ha sido firmada por Caritas, los organismos de la ONU para alimentación y la salud, como el PMA, la FAO y la OMS, además de la Federación Internacional de la Cruz Roja, Oxfam, Word Vision y Save the Children.

La declaración afirma que el cambio climático está minando los actuales esfuerzos para poner fin a los sufrimientos de más de mil millones de personas, que ya pasan hambre. No tener lo suficiente para comer es el mayor contributo a la gran cantidad de enfermedades que ya existe en el mundo, porque provoca la muerte de 3,5 millones de personas al año. La mayoría de esas víctimas son niños de países pobres.

El riesgo del hambre y la desnutrición puede aumentar a pasos de gigante, en las próximas décadas. Podría registrarse una disminución del 40 al 90 por ciento de praderas, en zonas semi-áridas y áridas. Las zonas costeras podrían resultar inundadas o inservibles para el cultivo, a causa del elevado índice de salinidad de la tierra, con la subida del nivel del mar. Para el 2050, el hambre podría incrementarse del 10 al 20 por ciento y, se estima, que la desnutrición infantil será de un quinto superior a lo que sería en un contexto sin el cambio climático.

Ministros del Medio Ambiente y altos funcionarios se reunirán en Copenhague, desde el próximo 7 de diciembre y por dos semanas, con el fin de llegar a un consenso sobre el nuevo acuerdo climático. La cumbre debe ser el inicio para potenciar la producción de alimentos, aumentar los sistemas de protección social y la preparación a las catástrofes. Las comunidades pobres necesitan ayuda para poder construir vidas que resistan a las inclementes condiciones meterológicas y poder evitar el hambre.

Los mensajes fundamentales para Copenhague son:
  • El cambio climático multiplicará las ya existentes amenazas a la seguridad alimentaria;
  • Para alcanzar la seguridad alimentaria es necesario incrementar en mayor medida la producción de alimentos, por una parte, y el acceso a alimentos adecuados y nutritivos, por otra, así como la capacitación para afrontar los riesgos que plantea el cambio climático;
  • Es necesario ayudar a los gobiernos a potenciar la producción de alimentos, así como el acceso a los mismos, incrementar los sistemas de protección social y mejorar la capacidad de preparación y respuesta a las catástrofes;
  • Fomentar procesos de desarrollo de iniciativa comunitaria, con el fin de permitir a los más pobres y vulnerables la consolidación de medios de sustento que sean sotenibles y capaces de recuperación, para salir de la pobreza crónica y la inseguridad alimentaria;
  • La comunidad del sector humanitario debe estar preparada a eventos meteorológicos extremos y proteger mejor la seguridad alimentaria, reforzando tanto la respuesta como la prevención de las crisis.
Lean la declaración completa aquí.

Para más información, pónganse en contacto con Patrick Nicholson al 0039 334 359 0700 ó nicholson@caritas.va