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Los líderes religiosos exigen el desbloqueo del punto muerto del marco anticorrupción
04 November 2009
Si los países no consiguen un acuerdo, en Doha, para el seguimiento eficaz y los procesos de revisión, la semana que viene, se perpetuará la pobreza en los países en vías de desarrollo, como denuncian más de 100 líderes religiosos en una carta al Secretario General de la ONU.
Cuando ya falta poquísimo para la reunión crucial de la ONU sobre la corrupción, algunos líderes religiosos exhortan a los líderes políticos de los países ricos y pobres, para que se tomen seriamente el empeño de abordar el problema de la corrupción. En su carta, líderes religiosos de todo el mundo afirman que la corrupción es una de las principales causas de la pobreza, en los países en vías de desarrollo, debido a la malversación de fondos públicos, pérdidas en inversiones y reducción de los impuestos de la renta. La corrupción perjudica sobre todo a los más pobres y vulnerables. La Convención de la ONU contra la Corrupción (CNUCC) es el primer tratado internacional que se haya realizado nunca para facilitar un marco exhautivo de prevención y criminalización de la corrupción. Esta semana se reunirán en Doha representates gubernamentales para decidir las modalidades de seguimiento e implementación de la convención, factores esenciales para que la misma sea eficaz. Hasta la fecha, las negocaiciones se han concluido en un punto muerto. ‘No podemos permitirnos ulteriores retrasos, ésta es una ocasión global para abordar la corrupción y ayudar a combatir la pobreza. Sin un seguimiento eficaz, la convención es sólo mera retórica”, dice el Rabino Alan Plancey. Los líderes religiosos exigen medidas urgentes para conseguir el acuerdo sobre los mecanismos de revisión de la convención y para que sea adoptada por las Estados Parte de la Conferencia de Docha, este mes de noviembre. Ellos aseguran que el éxito de la CNUCC para reducir la corrupción dependerá del compromiso de todos los estados miembros, con la plena implementación de sus disposiciones y el establecimiento de un mecanismo eficaz de revisión, como seguimiento a su implementación. Para el Profesor Tariq Ramadan, ‘la corrupción es la misma esencia de la pobreza de la gente porque, en las comunidades pobres, los sistemas de corrupción representan una barrera insuperable para poder obtener una enseñana de calidad, una asistencia médica asequible y un nivel de vida decente. La corrupción roba oportunidades y esperanzas a muchos miembros de la sociedad’. Los líderes religiosos se refieren a un ‘imperativo moral’ para abordar la corrupción, afirmando que todas la religiones la condenan. ‘Desde nuestro punto de vista, hay dos factores que son esenciales a la hora de establecer unos mecanismos de revisión que sean sólidos y verosímiles: la transparencia y la participación de la sociedad civil . Primero, la transparencia, mediante la publicación de informes y recomendaciones, es de vital importancia para garantizar la equidad y eficacia del mecanismo. La honradez y la integridad son valores morales que consolidan todos los intentos de abordarn la corrupción. Un compromiso con un mecanismo de revisión transparente es testimonio de un liderato político maduro y digno de confianza. Segundo, la sociedad civil puede contribuir de manera positiva a la implementación de la Convención y sus trámites de revisión. Las organizaciones de la sociedad civil, incluyendo a los grupos confesionales, ofrecen un enlace importante con las comunidades que viven en la pobreza. Los mecanismos de revisión deben dejar espacio a las voces de los hombres y las mujeres que viven en la pobreza. Ciertamente, si no se concede el debido espacio a las personas más afectadas por la corrupción, para que puedan contribuir a la revisión, será imposible evaluar con precisión la eficacia de la CNUCC”, señala el Presidente de Caritas África, el Arzobispo Cyprian Kizito, de Kampala. “Nuestra fe nos obliga a luchar por la justicia y a defender a los pobres y vulnerables . La corrupción mina los principios de la justicia y la igualdad, erosionando los sistemas de valores, la cohesión social y la confianza”, indica S. E. Barry Morgan, Arzobispo de Gales. Se espera que los mecanismos de revisión – fundados en principio de transparencia y con la participación de la sociedad civil - demuestren a las comunidades pobres que aquellos en quienes confiaron el poder y el liderato están dispuesto a terminar con el flagelo de la corrupción. Notas para los editores La Conferencia de Estados Parte de la Convención de la ONU contra la Corrupción se celebra en Doha, del 9 – 13 de noviembre. Para más información, pónganse en contacto con: Jonathan Spencer, de Tearfund, al 020 8943 7901 jonathan.spencer@tearfund.org o Nana Anto-Awuakye, de CAFOD, al 020 7095 5560 nanto-awuakye@cafod.org.uk |
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