
Caritas staff in front of Caritas medical clinic in Gaza
Credits: Caritas Archives
Caritas Internationalis ha anunciado el lanzamiento de una llamada pidiendo ayuda de emergencia, para su respuesta humanitaria a la crisis de Gaza.
La llamada se lanza mientras recibimos de Gaza la noticia que uno de los dispensarios médicos de Caritas Jerusalén en Gaza fue destruido el pasado viernes, por el bombardeo de un F-16 israelí.
El dispensario, ubicado en el distrito Al Maghazi de la zona central de Gaza, quedó completamente destruido por las bombas, que también arrasaron cuatro viviendas. Al menos otras 20 casas registraron serios daños en el ataque aéreo. Como todas las familias han abandona ya la zona y están refugiadas en algunos colegios del distrito, nadie resultó herido en ese ataque. Mientras, siguen siendo operativos cinco puntos de asistencia médica de Carita en Gaza.
El párroco de Gaza se ha referido a la creciente crisis definiéndole "inhumana y criminal".
De las 884 muertes confirmadas, al menos 275 eran niños, 93 mujeres y 12 miembros del personal médico. Los suministros de medicamentos, comida y mantas, están a niveles mínimos críticos, mientras sigue siendo extremadamente difícil el acceso para las agencias humanitarias.
Como parte de la llamada, Caritas Jerusalén quiere distribuir servicios médicos, a través de sus centros y dispensarios ambulantes, ayudar a cuatro de los hospitales de Gaza a afrontar la crisis, así como distribuir directamente provisiones de comida, paquetes con artículos higiénicos, ayuda financiera y mantas para la población afectada por la crisis.
La cifra solicitada por Caritas Jerusalén, para un programa de siete meses, es de 1.539.174 de euros. El P.Manuel Musallam, párroco de Gaza, nos decía esta mañana al teléfono, desde Beit Hanoun, en Gaza: "Aquí se respira el miedo por todas partes. Las bombas israelíes están literalmente destruyendo a la población y las casas. Noche y día, se oyen llantos de niños por todas partes. La gente no duerme. Lo han perdido todo. Unas 70.000 personas están alojadas en colegios y en ellos hace mucho frío. Los que no están en colegios, viven en los cuartos de baño o huecos de la escalera de sus hogares, porque tienen miedo de resultar heridos, por cristales que saltan con la bombas. No hay agua. Se nos está acabando el gasoil para nuestro generador, que ha consentido a la gente venir a cocinar su comida. Cuando se termine el combustible, no tendremos nada. La agresión israelí ha empujado a esta gente a vivir como animales y nuestro colegio es como un zoo. Hay muertos en las calles. Los dispensarios se ven obligados a llevar a cabo operaciones en el suelo. Las mujeres no tienen un lugar para dar a luz. Dispararon a una mujer embarazada, mientras se dirigía a un dispensario para dar a luz. Intentaron salvar al bebé, pero también estaba muerto. ¡Es igual la vida que la muerte, para la población de Gaza!".
Para más información, contactar Conor O'Loughlin, Responsable de Comunicaciones de Caritas en Jerusalén +353-86-2071942.
NOTAS a los editores:
Como parte de la llamada, Caritas Jerusalén quiere:
- facilitar servicios de asistencia médica esenciales y para pacientes externos de la población de Gaza, a través de su centro médico, dispensarios ambulantes y puntos de atención médica;
- ayudar a 4 de los hospitales de Gaza a afrontar la crisis, con el suministro de medicamentos y provisiones, incluyendo dos ambulanciaz de UCI;
- distribución de paquetes de comida, para 4.000 familias;
- distribución de cajas de artículos higiénicos, para 2.000 familias;
- facilitar ayuda financiera con dinero en efectivo, para 2.000 familias; y
- distribuir mantas a 1.000 familias.