
Algunos heridos entre la población civil están tumbados en el suelo, en un hospital improvisado. Esta foto fue publicada por el grupo 'Mercy Mission to Vanni', pro-Liberation Tigers Tamiles (LTTE), el 20 de abril de 2009, y muestra algunos heridos de la población civil que estaban escapando de áreas controladas todavía por el LTTE en la 'zona de alto el fuego' cerca de la localidad Putumatalan, en Puthukkudiyirippu, al noreste de Sri Lanka.
Credits: REUTERS/Mercy Mission to Vanni/ Handout
Caritas afirma que la amenaza a la población civil, en la guerra de Sri Lanka, es tan grave que sólo un cese el fuego bilateral e inmediato puede garantizar su protección.
Las fuerzas gubernamentales combaten contra los rebeldes Tigres Tamiles (LTTE), en el norte del país, mientras unas 50.000 personas, de la población civil, están atrapadas en la zona de guerra.
Caritas evidencia que los combatientes están obligados a respetar la Convención de Ginebra sobre el derecho de protección de la población civil, atrapada en zona de guerra.
La Secretaria General de Caritas Internationalis, Lesley-Anne Knight, dice: “Es evidente que la población civil está pagando un precio muy alto, en el conflicto de Sri Lanka. Ambas partes beligerantes deben hacer todo lo posible para asegurar su protección. En realidad, eso sólo puede significar un inmediato alto el fuego. Si continúan las acciones militares, habrá que pagar con más vidas inocentes y eso es absolutamente inaceptable. Además, las organizaciones humanitarias deben tener acceso a los damnificados por el conflicto. Miembros de nuestro personal en el terreno nos informan de la carencia de tratamiento médico, así como de la escasez de alimentos y agua limpia, y muchas personas traumatizadas. Las víctimas de la guerra de Sri Lanka necesitan ayuda inmediata”.
Más de 196.000 personas han atravesado ahora las zonas controladas por el Gobierno y están alojadas en campamentos ubicados en Vavuniya , Jaffna y Trincomalee. Unos 1.700 heridos han sido trasladados a varios hospitales de Mannar, Trincomalee, Anuradhapura y Colombo.
Caritas está distribuyendo alimentos a mas de 7.000 personas, en siete campamentos de Jaffan, y unas 12.500 en Mannar, así como otro tipo de asistencia a los numerosos desplazados.
El Presidente de Sri Lanka, Mahinda Rajapasa, se reunió con los Obispos católicos y el personal de Caritas, el pasado 11 de mayo, para informarles de la situación y la apertura de tres nuevos campamentos, en Jaffna, Trincomalee y Mannar. El Arzobispo de Colombo, Mons. Oswald Gomes, explicó la labor que realiza Caritas Sri Lanka y el Presidente cingalés manifestó su agradecimiento y les pidió que siguieran adelante con sus operaciones de ayuda.
En los enfrentamientos, el pasado 8 de mayo resultó muerto un conductor voluntario de Caritas, Anthonipillai Uthayaraj Raj, en un fuego cruzado que tuvo lugar en Mullivaikal, zona de alto el fuego del distrito de Mullaitivu.
El P. Christopher George Jeyakumar, director del Centro de Desarrollo Humano de Caritas, el departamento de Asuntos Sociales de la diócesis de Jaffna, dijo: “Hemos perdido a un conducto valiente, que ha trabajado durante muchos años en una zona de guerra.”
Otro sacerdote de Caritas, el P.T.R. Vasanthaseelan, que dirige una sede de Caritas en Kilinochchi, perdió una pierna en una ataque de artillería, el pasado 23 de abril, y ahora está recibiendo asistencia en el hospital de Colombo.
Para más información, pónganse en contacto con Patrick Nicholson al 0039 334 359 0700 o nicholson@caritas.va