Rescue and aid operations are difficult as access to the affected mountainous areas around 100 kilometres north of Rio remains limited.

Credits: Caritas Brazil

Las inundaciones y desprendimientos de tierra ocasionados por lluvias torrenciales han causado la muerte de más de 500 personas en Brasil y dejado sin vivienda a otras 13.000.

Según se afirma, se trata de la peor catástrofe natural que el país ha experimentado en los últimos 40 años. Barrios enteros han sido arrasados por aludes de lodos.

Las operaciones de rescate y ayuda tropiezan con dificultades pues el acceso a las zonas montañosas afectadas, localizadas en un radio de 100 kilómetros alrededor del norte de Río, sigue siendo limitado.

“Muchas líneas telefónicas han sido cortadas y no se puede transitar por las carreteras,” afirmó Maria Cristina dos Anjos, Secretaria General de Caritas Brasil.

“El Obispo de Petrópolis me ha dicho que en la ciudad reina el caos total. Las personas necesitan con urgencia agua potable, alimentos y artículos de higiene. Muchos han perdidos sus viviendas.”

Dado que la ayuda todavía no ha llegado a todas las zonas afectadas, se prevé que el número de muertes siga aumentando.

Caritas Brasil, junto con la Conferencia de Obispos brasileños, hacen un llamamiento solicitando donaciones y está organizando operaciones de socorro de emergencia para los damnificados.

Caritas proporcionará a las personas afectadas agua potable, artículos de higiene, colchones, mantas, productos alimenticios, atención sanitaria y otro tipo de ayuda para atender sus necesidades más apremiantes.

Las Caritas locales de Nova Friburgo, Teresópolis y Petrópolis han sido movilizadas. Las iglesias están acogiendo a las personas que han perdido sus viviendas a causa de los aludes.

“Como de costumbre, los pobres son los más afectados en esta catástrofe. Particularmente vulnerables son las personas que viven en casas improvisadas y aquellos que debido a la pobreza se han asentado en zonas de alto riesgo. Un mayor grado de prevención podría haber salvado muchas vidas en esta catástrofe,” afirmó dos Anjos.

“La situación precaria en que viven los pobres es un problema importante en muchas partes del Brasil. Ya sea que se trate de las víctimas de estas inundaciones o de las personas que viven en los tugurios en los grandes centros urbanos o de las comunidades indígenas de la selva amazónica que sufren las consecuencias de la deforestación, hay que hacer más para garantizar unas condiciones de vida decente para los pobres.”

Pueden enviar donaciones a:

Caixa Econômica Federal (CEF) – Agência 1041 – OP. 003 – Conta Corrente 1490-8; ou na do Banco do Brasil – Agência 3475-4 – Conta Corrente 32.000-5.

Cáritas Española envía de 100.000 euros para apoyar la respuesta a los damnificados

Para más información, pueden ponerse en contacto con Anne-Sophie Legge al +39 06 69879757/+39 335 82 34 233 ó legge@caritas.va