Unas voluntarias con donaciones de comida de Caritas para la distribución puerta a puerta, en la zona de Santa Clara, Talcahuano. La región quedó arrasada por el violento seísmo y sucesivo tsunami, el pasado 27 de febrero en Chile.

Credits: Katie Orlinsky/Caritas

Caritas está pidiendo ayuda de emergencia por valor de 8,8 millones de USD (6,5 millones de euros) para ayudar a los damnificados por el terremoto que sacudió Chile, el pasado 27 de febrero.

Los fondos recaudados ayudarán al suministro de alimentos, artículos para la higiene y material para refugio, con el fin de cubrir las necesidades básicas. La llamada de emergencia se centrará también en la capacitación, ayudando a pescadores y agricultores a volver a su trabajo. También consolidará la capacidad de las organizaciones Caritas, en los diferentes niveles, para reforzar su capacidad de respuesta al terremoto.

Caritas facilitará también apoyo psicológico y espiritual a las personas que quedaron traumatizadas por el temblor: “No se puede distribuir sólo cajas de comida. También estamos escuchando a las personas que necesitan hablar de todo lo que han pasado, y que todavía están viviendo con las réplicas”, dice S. E. Mons. Manuel Camilo Vial, Obispo de Temuco y Presidente de Cáritas Chile.

El programa de emergencia durará nueve meses. Se concentrará en ayudar a 542.000 damnificados del centro y sur de Chile, incluyendo los alrededores de Santiago y Concepción, que es uno de los lugares más afectados.

El seísmo, de 8,8 grados de magnitud en la escala Richter, fue uno de los más violentos que se hayan registrado nunca. Centenares de personas resultaron muertas, las carreteras sufrieron graves daños, así como hospitales y colegios, y el sucesivo tsunami tuvo reperscusiones en docenas de países de los alrededores.

La oficina de la Caritas diocesana de Concepción quedó destruida. La oficina nacional de Caritas Chile sufrio algunos daños pero sigue funcionando.

Sin embargo, el terremoto de Chile fue menos devastador que el de Haití, que tuvo lugar seis semanas antes. Los edificios de Chile son más resistentes, porque fueron construidos con estrictos criterios antisísmicos, tras el terremoto de 1960. Por otra parte, el epicentro del seísmo de Chile estaba en el mar, era profundo y afectó a áreas menos pobladas, mientras el de Haití estaba muy cerca de Puerto Príncipe, una ciudad de dos millones de habitantes.

Caritas Chile empezó a distribuir ayuda junto con la iglesia local, inmediatamente después del temblor. La organización ya tiene experiencia en operaciones de emergencia, incluyendo terremotos, erupciones volcánicas e inundaciones.

Para más información, por favor, pónganse en contacto con Michelle Hough, al teléfono +39 06 69879721/+39 334 2344136 ó hough@caritas.va