Patients taking safety measures during shell attack at Mullivaikkal hospital

Para Caritas, el Gobierno de Sri Lanka tiene que consolidar la paz en al país, ahora que ha terminado la guerra, mediante una serie de medidas a corto y largo plazo.

Entre ellas, destacamos:
  • 1. Mejorar las condiciones de los refugiados, en los campamentos de desplazados por la guerra;
  • 2. Reasentar a los sin techo lo antes posible, y ayudarles a reconstruir sus vidas;
  • 3. Consolidar una paz que responda las necesidades de toda la población de Sri Lanka.
El Gobierno debe adoptar medidas inmediatamente, que aseguren a los desplazados por el conflicto y alojados en los campamentos de refugiados el acceso a alimentos, agua limpia y protección. En la actualidad, 251.861 personas están alojadas en campamentos. Las agencias humanitarias tienen un acceso estrictamente restringido a los mismos y esa situación debe cambiar. Caritas está distribuyendo ayuda alimentaria, que es muy necesaria, así como otro tipo de servicios a los numerosos desplazados.

Caritas está distribuyendo ayuda alimentaria a 11.089 personas, en siete campamentos de Jaffna, y a otras 21.0071 en Mannar. Sin embargo, Caritas denuncia que los campamentos no responden a las normas mínimas internacionales, en lo que se refiera a la seguridad, las condiciones de vida y las familias traumatizadas, que están separadas.

Caritas afirma que el paso siguiente, para asegurar a la población, que se han visto forzada a desplazarse, es facilitar el retorno a sus hogares, lo antes posible. Una vez reasentada, la gente debe recibir la ayuda necesaria para reconstruirse una vida. El Director Ejecutivo de Caritas Sri Lanka, el P. Damian Fernando, que ha visitado los campamentos, señala: “Es necesario que se mejoren urgentemente las condiciones de vida en los campamentos. La gente no tiene de disposición alimentos, ni medicamentos, ni la seguridad que necesitan. Aunque Caritas puede facilitar ayuda alimentaria y otros servicios, necesitamos operar con mayor libertad, con el fin de responder a todas las necesidades. Los miembros de una misma familia deben están juntos. El Gobierno tiene que adoptar medidas que aceleren el reasentamiento de los desplazados, que se encuentran ahora en los campamentos. Muchos de ellos han tenido que cambiar de lugar hasta diez, durante el conflicto. Están muy traumatizados y han tenido que pasar sufrimientos terribles. Una vez en casa, necesitarán ayuda para reconstruir sus vidas. Caritas recibe con satisfacción el final de la guerra. Sin embargo, nunca habrá una paz justa en Sri Lanka, si no se responde a las necesidades de toda la población. Todos los cingaleses deben disfruta del mismo derecho al desarrollo, libertad de expresión y seguridad. Caritas hará todo lo posible para facilitar la reconciliación, a través de actividades de construcción de paz. Sin embargo, ambas parte en conflicto deben superar ahora sus divisiones y pensar en la construcción de un futuro de coexistencia”.

Para más información, pónganse en contacto con Patrick Nicholson al 0039 334 359 0700, o envíen un mensaje a: nicholson@caritas.va