Los niños son los que más sufren en el conflicto de Vanni (Sri Lanka), entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes Tigres Tamiles.

Credits: Caritas

Caritas está lanzando una gran llamada para responder a las necesidades de los damnificados por el conflicto, en el norte y este del país.

Las fuerzas de seguridad del Gobierno de Sri Lanka han conquistado casi todas las zonas que precedentemente estaban en poder de los rebeldes tamiles y ahora están entrando en la “zona de seguridad”, en la que el LTTE usa a la población civil, como escudo humano. Según datos estadísticos oficiales del Gobierno, más de 100.000 personas, de la población civil, han sido liberadas de la “zona de seguridad” y enviadas a campamentos de refugiados. Mientras sigue adelante la operación de rescate.

El Director de Caritas Sri Lanka, el P. Damian Fernando, asegura que la intensidad del sufrimiento de los desplazados internos en el país es insoportable. La población civil debe afrontar sufrimientos terribles, a causa de los continuos enfrentamientos entre el LTTE y las fuerzas de seguridad gubernamentales. Los desplazamientos están provocando numerosas muertes entre la población civil, que se ve obligada a escapar contantemente. No existe asistencia médica para los heridos. Desde hace ya algunas semanas, se sobrevive con escasez de alimentos y agua.

Caritas Internationalis ha lanzado un llamada, pidiendo ayuda de emergencia, por valor de 2.441.426, 99 USD (1.811.728,95 euros) con el fin de facilitar asistencia a los damnificados por la guerra, concretamente los que se han quedado sin techo, a causa de los enfrentamientos, los que retornan a casa y las familias, en general, sobre todo las mujeres y los niños.

Caritas ayudará a unas 100.000 personas, facilitándoles alimentos, agua limpia, medicamentos básicos, refugio provisional y asesoramiento.

El P. Damian Fernando dice: “Ambas partes deben asegurar el cese de los sufrimientos de la población. Caritas está exhortando al Gobierno y el LTTE para que garanticen la protección de la población civil. Es esencial que el LTTE permita que la población civil abandone la zona de combate. Al final, sólo con el diálogo se podrá encontrar una solución para el conflicto. La comunidad internacional debe despertarse, ante todo este sufrimiento en Sri Lanka y venir a ayudar a los damnificados”.

Para más información, pónganse en contacto con Patrick Nicholson al 0039 334 359 0700 ó nicholson@caritas.va