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Las organizaciones humanitarias deben tener acceso a la población vulnerable de Gaza
28 January 2009 ![]() Marwan Abu- Taha, Responsable del almacén de la Media Luina Roja, indica la necesidad de mantas y ayuda para Gaza. El balance de la guerra era de 412 niños muertos y 1855 heridos, cuando el Ejército israelí empezó el retiró de la Franja de Gaza, el pasado 21 de enero. Unas 4.000 viviendas han quedado destruidas y 17.000 han registrado daños, durante las tres semanas de guerra entre Israel y Hamás. Unas 18.000 personas están ahora desplazadas y sin una casa donde regresar; otras están alojados en 30 refugios, mientras muchas personas están viviendo en casa de otras familias. Se necesitan nuevas viviendas, pero el transporte de materiales de construcción han sido prohibido en Gaza, por las autoridades israelíes. Ahora es necesario afrontar esta necesidad y derecho fundamental al alojamiento. El reciente alto el fuego se considera frágil. La información recibida hoy nos indica que algunos aviones israelíes han atacado la frontera de Gaza con Egipto, en respuesta a un ataque del pasado martes. Los pasos fronterizos sigue cerrados en su mayoría, a causa de las restricciones que se impusieron hace ahora un año y que se han restringido ulteriormente durante este mes. Esa situación obstaculiza las labor de las organizaciones humanitaria como Caritas. Aunque ahora hay algunas medidas de coordinación y cooperación, con los militares israelíes, el acceso sigue siendo meticulosamente filtrado y las condiciones cambian de un día a otro. Al menos el 80 por ciento del 1,5 millón de personas de Gaza ya dependían de algún tipo de ayuda humanitaria, cuando comenzó esta última crisis. "El Gobierno Israelí debe cooperar con las agencias humanitarias, para mejorar el acceso a Gaza. Hacer llega la ayuda a Gaza exige mucho tiempo y es extremadamente difícil. La población ya estaba al borde de la crisis humanitaria, incluso antes de que comenzara la guerra. Tras tres semanas de bombardeos, ahora es un imperativo absoluto hacer llegar la ayuda a los necesitados”, afirma Joseph Donnelly, representante de Caritas Internationalis y enviado especial en Jerusalén. Entres las reglas de acceso, hay restricciones que impiden al personal de Caritas entrar en Gaza. Sin embargo, Caritas ha estado respondiendo a la crisis, con un equipo de 22 empleados y voluntarios que viven en Gaza, incluyendo 7 médicos voluntarios. Los servicios médicos de Caritas fueron interrumpidos este mes, cuando uno de sus seis dispensarios en Gaza quedó destruido en un bombardeo de Israel. "Los suministros médicos que ya estaban almacenados en Gaza han seguido siendo distribuidos, desde otros centros de asistencia médica de Caritas. Desde el alto el fuego, se han intensificado los desplazamientos en los alrededores de Gaza y, de ese modo, un mayor número de pacientes han podido recibir asistencia. Aquellos que están demasiado enfermos o heridos para poder moverse, reciben la visita de los doctores de Caritas. La mayor prioridad de Caritas ahora es la determinación de conseguir que más miembros de Caritas pueden entrar en Gaza, con el fin de que poder trabajar de manera más eficaz. Queremos mejorar las vidas de las comunidades palestinas de toda la zona. Esa determinación se equilibra con la cotidiana frustración, incluso desesperación, cuando un “casi acceso” queda eliminado. Las Iniciativas de ayuda de esta magnitud y complejidad no se pueden administrar a distancia, perdiendo horas de trabajo al teléfono, vía fax, esperando conseguir la línea, que luego se interrumpirá por una u otra razón”, nos cuenta Donnelly. CARITAS ya ha lanzado una llamada pidiendo ayuda de emergencia este mes, por valor de dos millones de dólares. Queremos facilitar servicios de salud, paquetes de comida, artículos para la higiene personal y ayuda financiera, a las familias necesitadas. Para más información, pueden ponerse en contacto con el representante de Caritas Internationalis en Jerusalén, Joseph Cornelius Donnelly: +1 917 747 0652 or caritasny@aol.com |
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