
Food distribution at a relief camp for displaced people in Sri Lanka
Credits: SEDEC/Caritas Sri Lanka
Caritas afirma que Sri Lanka no ha superado todavía las décadas del conflicto con una paz verdadera.
El Gobierno de Sri Lanka tomó el último territorio rebelde de los tigres tamiles (LTTE), en mayo de 2009, poniendo fin a 30 años de guerra.
Sin embargo, Caritas Sri Lanka asegura que será una dura tarea crear las condiciones necesarias para consolidar la paz.
Para Caritas, es necesario adoptar medidas urgentes para el reasentamiento de los desplazados, como reconstruir las áreas que registraron daños con la guerra, extraer las minas y reducir las tensiones entre las diferentes comunidades.
La mayoría de los desplazados por los enfrentamientos ha abandonado los campamentos de ayuda, por áreas de reasentamiento u otros campamentos provisionales. Aunque unas 90,000 personas siguen alojadas en campamentos. El personal de Caritas que trabaja en ellos confirma las dificultades de la situación.
"Es terrible, porque las temperaturas son extremadamente altas y escasea el agua. La atención ahora está concentrada en el reasentamiento, aunque hay que seguir atendiendo las necesidades de la población que permanece acampada. Por ejemplo, las instalaciones docentes para los niños en los campamentos no son adecuadas”, dice el P. George Sigamoney, Director de Caritas Sri Lanka.
Caritas Sri Lanka nos indica que los que han retornado se sienten felices al poder reanudar sus vidas, aunque los servicios básicos sean insuficientes, como el transporte, el agua limpia, los servicios médicos y las carreteras.
Un gran número de propiedades han sufrido daños. La reconstrucción en el Norte será muy cara, porque la mayoría de las infraestructuras ha quedado completamente destruidas. Muchas viudas, mujeres como cabeza de familia, discapacitados, huérfanos y enfermos necesitarán ayuda.
Caritas asegura que se han puesto en evidencia tensiones entre las comunidades, en las diferentes fases del proceso de retorno, con acusaciones de robo de ganado o controversias por los comunes recursos hídricos. Es necesario superar también las barreras lingüísticas existentes entre las diferentes comunidades.
Todavía no se ha realizado la extracción de minas de una amplia área del distrito de Vanni. Incluso en zonas que ya están limpias de minas y que han sido utilizadas para el reasentamiento, se siguen encontrando minas de tierra y otros objetos sin detonar.
Caritas, que es una de las escases agencias con permiso para trabajar en la comunidades afectadas por la guerra, está administrando algunos proyectos para ayudar a los cingaleses a reconstruir sus vidas, tras la guerra en Jaffna, Vanni y Mannar. Durante los últimos meses, más de 130.000 personas han estado recibiendo ayuda de Caritas.
Caritas se concentra en el albergue, las necesidades de los agricultores, pescadores, pequeños comerciantes, albañiles, carpinteros, el ámbito de enseñanza (especialmente para los huérfanos), asesoramiento y asistencia médica.
Caritas ha ayudado también a los ex combatientes y ex niños soldados a recomenzar, así mismo ha adoptando medidas de construcción de paz para evitar un ulterior conflicto.
Para más información, pueden llamar a Patrick Nicholson al +39 06 698 79 725 ó +39 334 359 0700. También pueden mandar un mensaje a nicholson@caritas.va con sus preguntas.