La cumbre de Doha termina sin medidas urgentes ni compromisos
La cumbre sobre el desarrollo de las Naciones Unidas, celebrada en Doha, se concluyó sin adoptar ninguna medida urgente necesaria, ni compromiso concreto, para ayudar a millones de personas que viven en la pobreza extrema.
La Conferencia Internacional de Seguimiento sobre la Financiación para el Desarrollo de Doha terminó el 2 de diciembre, con la decisión de convocar “una conferencia al más alto nivel sobre la crisis financiera y económica mundiales y su repercusiones en el desarrollo”.
Tras cuatro días de negociaciones, encaminadas a examinar los avances realizados desde la Conferencia sobre Financiación para el Desarrollo de Monterrey México, celebrada del 10 al 22 de marzo de 2002, los delegados no lograron ponerse de acuerdo sobre ninguna medida importante que contribuyera a cambiar la vida de los más pobres.
El Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, al que se le pidió que organizara la nueva conferencia, está convencido de que podrá hacerlo para marzo de 2009, antes de la próxima reunión del G20 de Londres.
Michel Roy, Representante de Caritas Internationalis en la cumbre de Doha, afirmó: “Cada minuto muere una madre de parto. Cada tres segundos, muere un niño. Estas muertes podrían evitarse con 10.000 millones de USD adicionales al año. Los pobres no pueden seguir esperando a que se tomen medidas. Cuando se pueden encontrar, de la noche a la mañana, miles de millares de USD para salvar el sistema bancario, resulta moralmente injustificable permitir que las madres y los niños mueran por causas que pueden evitarse. Para afrontar esta crisis, el mundo necesita medidas eficaces y un seguimiento que ha de ser inclusivo y determinante. La adopción de estas decisiones no puede dejarse exclusivamente en manos de los países ricos, bien sean 8 ó 20, porque sus preocupaciones surgen de la defensa de sus intereses y no de los intereses de los pobres del mundo. Por ello, Caritas Internationalis aplaude la decisión de organizar una cumbre con poca antelación, con la participación de todos los países del sistema de las ONU.
Caritas también alienta la labor del grupo de expertos establecido por el Presidente de la Asamblea General, para que preparara esta conferencia, que ha de reformar profundamente las instituciones de Bretton Woods, a fin de adaptarlas a la situación actual. Esta decisión sin precedentes ofrece a las naciones más pobres la esperanza de poder participar, de manera más activa, en la construcción de una mundo democrático y justo, cuando el viejo mundo ha mostrado que, a pesar de todos sus conocimientos, el desarrollo orientado hacia el lucro ha fracasado. Es hora de colocar de nuevo al ser humano en el centro del desarrollo de la humanidad.”
Una de las cuestiones relacionadas con al financiación del desarrollo era la movilización de recursos internos. Doha ha dado un pequeño paso adelante al denunciar el fraude fiscal y excluir prácticas impositivas que serían perjudiciales. Pero, Doha no ha llegado a un acuerdo para sustituir el comité fiscal de las Naciones Unidas por un órgano intergubernamental, a fin de combatir la evasión fiscal y los flujos ilícitos de capitales en ámbito internacional. Estas prácticas cuestan cada año entre 350.000 y 500.000 millones de dólares EE.UU. a los países pobres, 5 veces más que la cuantía de la ayuda.
Para mayor información, diríjanse a Patrick Nicholson, teléfono: +39 06 698 79 725 ó +39 334 359 0700, correo electrónico: nicholson@caritas.va.