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Organizaciones católicas para la ayuda humanitaria lanzan la campaña sobre el cambio climático, en defensa de los más pobres del mundo
05 December 2008 ![]() More than 94 Bishops from the global North and South addressed a letter of solidarity with the world’s poorest to the negotiating governments on the campaign kick-off. “Las comunidades del mundo en vías de desarrollo han sido las más afectadas por el cambio climático, a pesar de que han sido las que menos han contribuido a ocasionarlo”, afirma René Grotenhuis, presidente de CIDSE. “Tenemos la obligación moral de asegurarnos de que estos países reciban la asistencia financiera y técnica que necesitan, para adaptarse al cambio climático, mejorar sus vidas y medios de subsistencia de sus poblaciones”. Como medida inicial de la campaña, más de 94 obispos del norte y el sur del mundo dirigieron una carta a los gobiernos negociadores, en la que piden solidaridad con las personas más pobres del mundo y una intervención pronta y sostenida sobre el cambio climático, por parte de los países industrializados. "Las personas que viven en países como Bangladesh dependen totalmente del clima. Nuestra agricultura y, por tanto, toda nuestra cultura depende del agua de las lluvias y los ríos. La alteración de los regimenes de precipitaciones, la mayor rigurosidad de las tormentas y las sequías más prolongadas, ya están ocasionando pérdidas de vidas y medios de subsistencia". El Mons.Theotonius Gomes C.S.C, Presidente de Caritas Bangladesh, afirma: "Hemos observado un rápido aumento de las necesidades de operaciones de socorro y suministro de alimentos de emergencia, en los últimos años. Según las previsiones, en los próximos 10 años, habrá 200 millones de refugiados a causa del cambio climático, de los cuales se estima que el 25 por ciento ó 50 millones de personas serán de Bangladesh". Los países industrializados son responsables del 70 por ciento del dióxido de carbono emitido desde el inicio de la era industrial. Los países en vías de desarrollo son los que tienen menos capacidad para afrontar la situación y más vulnerables a las alteraciones de los regimenes de precipitaciones, las tormentas catastróficas y otros efectos del cambio climático. “Se están proporcionando miles de millones de dólares para aliviar la presión sobre los mercados financieros. Se trata de una medida importante, pero no debemos olvidar que si no logramos hacer frente al cambio climático hoy, en los años venideros pagaremos un precio de una magnitud humana y financiera que todavía no comprendemos,” dice René Grotenhuis. La campaña reunirá a centenares de miles de católicos, que solicitarán a sus gobiernos que negocien un acuerdo sobre el cambio climático socialmente justo, posterior a 2012, que es cuando se concluye el primer periodo del compromiso del Protocolo de Kyoto. Dicho acuerdo debe incluir el compromiso por parte de los países industrializados de prestar apoyo suficiente y seguro a los países en vías de desarrollo, para ayudarlos a adaptarse a las repercusiones del cambio climático. Debe incluir, asimismo, el compromiso por parte de estos países de reducir por lo menos en un 30-40% las emisiones de gas a efecto invernadero para 2020, basándose en los niveles de 1990. ### Nota a los redactores:
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