In the Jaffna peninsula alone 338, 579 people were affected by the cyclone. Credit: Caritas Sri Lanka

El ciclón Nisha causó graves daños en Jaffna y Vanni, cuando el temporal azotó el norte de Sri Lanka, entre el 25 y 26 del pasado mes de noviembre.
 
Sólo en la península de Jaffna, el número de damnificados por el ciclón ascendió a 338. 579 personas. Hasta 93.135 personas se vieron obligadas a abandonar sus viviendas, a causa del mal tiempo. Se alojaron en campamentos para desplazados. Unas 12.000 viviendas quedaron completamente destruidas y en otras 31.000 se registraron numerosos daños.
 
Caritas es una de las dos únicas organizaciones humanitarias que han recibido del gobierno de Sri Lanka el permiso para poder operar en Jaffna y Vanni. La Caritas local ya ha comenzado a facilitar comida a los que quedaron sin techo, en la red de centros diocesanos. Caritas facilitó ropa, colchonetas y otros artículos de primera necesidad. Se distribuyeron comidas preparadas durante cinco días seguidos.
 
En Jaffna, Caritas está respondiendo a las necesidades de ayuda y rehabilitación de 3000 familias, que actualmente se encuentran en alojamientos provisionales 
 
Caritas también está facilitando artículos no alimentarios en Jaffna. Así mismo, está limpiado los pozos y ofreciendo refugio a la gente. Caritas se está asegurando de que los desplazados alojados en los campamentos reciban tratamiento médico, si es necesario, con la ayuda de las Hermanas de la Santa Cruz.
 
Según fuentes de Caritas en el terreno: "Las aguas han subido a un nivel máximo de un metro y medio, en muchas zonas. Nisha ha causado daños en todo tipo de alojamiento e incluso en las oficinas de Caritas. Las viviendas provisionales registraron daños con el temporal y fueron arrastradas por las aguas. Los techos de muchas viviendas permanentes fueron arrancados por el fuerte viento. Todas las actividades se  interrumpieron durante una semana. Los bloqueos en las carreteras impidieron los desplazamientos, tanto con medios de transporte público, como privado. Quedó interrumpido también el suministro de corriente eléctrica, desde 25 de noviembre. Todavía ahora muchos lugares siguen sin suministro eléctrico. Así mismo, ha habido retrasos en las actividades de descombro de enormes árboles derribados. Algunos servicios telefónicos fueron interrumpidos y, en algunas zonas, todavía no han sido reanudadas las comunicaciones. El sector agrícola ha sufrido también serios daños. Los agricultores invirtieron en arrozales y otros cultivos, que tuvieron relevantes pérdidas. Así mismo, perecieron numerosas cabezas de ganado, de frío o ahogados por la inundación. Las autoridades sanitarias temen ahora el brote de enfermedades, a causa de la contaminación”.
 
En Vanni, el número de damnificados asciende a 300.000 personas, que ya se habían visto obligadas a abandonar sus hogares precedentemente, en numerosas ocasiones, a causa del conflicto. Ahora han sido afectadas por el temporal. Las comunicaciones con Caritas en Vanni siguen interrrumpidas.
 
Para más información, pueden llamar a  Patrick Nicholson al +39 06 698 79 725 ó +39 334 359 0700. También pueden enviar un mensaje a: nicholson@caritas.va