13 de junio de 2008- Zimbabue está al borde de una crisis humanitaria evitable que podría costar la vida a centenares de millares de inocentes, según afirman algunos líderes regionales e internacionales de la Iglesia católica.
El Presidente de Caritas Internationalis, el Cardenal Rodríguez Maradiaga, y el Arzobispo Buti Tlhagale, de la Conferencia Episcopal católica de la zona meridional de África, en una declaración conjunta, aseguran que la suspensión en Zimbabue de las actividades de ayuda internacional y la espiral de violencia política significan continuos sufrimientos para millones personas. Los miembros de Caritas distribuyen ayuda alimentaria directamente a más de un millón de personas, en Zimbabue, y sus proyectos son fundamentales para más de tres millones de beneficiarios. Caritas ayuda a los más vulnerables, mujeres, niños y enfermos. Caritas ha suspendido esos proyectos tras la prohibición decretada, a causa de la creciente inseguridad en el país. Los dos líderes católicos han exhortado a la comunidad internacional, sobre todo de la zona sur de África, para que ejerzan presiones ante el gobierno de Zimbabue, con el fin de que revoque la inhumana suspensión de las actividades de ayuda internacional e impida la violenta represión que sufre la población. Ambos prelados definen la situación “espantosa y desastrosa” y están preocupados porque las autoridades se ven ahora implicadas en una situación de la que será difícil salir, sin que se deteriore la represión. Piden al gobierno que escuche a todos los líderes religiosos y organizaciones confesionales.
 
Como Presidente de Caritas Internationalis, el Cardenal Rodríguez representa a 162 organizaciones nacionales de ayuda humanitaria. El Cardenal afirma: “Es terrible negar la comida a gente que tendrá que afronta la inanición. El gobierno de Zimbabue debe asegurarse también de que los cooperantes puedan trabajan en un contexto seguro, sin amenazas, ni violencia. La situación actual de violencia política y amenazas es inaceptable. "Las restricciones impuesta a los cooperantes y el incremento de la violencia obstaculizan considerablemente a la Iglesia la realización de su misión de ofrecer ayuda y asistencia a los más necesitados”. Por su parte, el Arzobispo asegura que la situación en Zimbabue ya no permite una solución de reservada diplomacia: “La reservada diplomacia no da de comer a la gente y permite a las estructuras actuales amenazar incluso la supervivencia de personas muy vulnerables. Esta situación está desprestigiando rápidamente al Gobierno zimbabuense y quienes lo apoyan. Es necesario que las autoridades zimbauenses pongan fin a esta vieja retórica post colonial – ¡que demuestren que para ellos son importantes los intereses de la gente corriente de Zimbabue dándoles comida!”.
 
Ambos líderes católicos apoyan la última declaración de la Conferencia Episcopal de Zimbabue que exige “el cese inmediato de la violencia y todas las declaraciones y acciones provocativas".  La declaración exige también la presencia de monitores y observadores independientes "en todo el país, especialmente en las zonas rurales”. Los obispos afirman que "los trámites y resultados electorales no suponen una excusa para no cumplir los mandamientos de Dios. El sol seguirá saliendo después del 28 de junio de 2008, mucho después de las elecciones. ¡Que nuestro comportamiento actual ayude a Zimbabue también a salir de esta crisis,  para ocupar el lugar que les corresponde entre las otras naciones del mundo¡”.
 
Patrick Nicholson, Responsable de  Comunicaciones de Caritas Internationalis, al 0039 06 69879725 ó 0039 3343590700,  nicholson@caritas.va.
 
P. Chris Townsend, Responsable de Información de la Conferencia Episcopal de la zona meridional de África (SACBC). P.O.Box 941 Pretoria 0001 South Africa Khanya House - 399 Paul Kruger Street, Pretoria, 0001. Tel: +27 (0)12 323 6458 Fax: +27 (0) 12 326 6218 Móvil: +27(0)82 783 4729 www.sacbc.org.za