Caritas exige que Hamás ponga fin inmediatamente a sus ataques en el sur de Israel y los israelíes a sus bombardeos en Gaza, con el fin de permitir que los suministros de ayuda humanitaria lleguen a su destino.

Caritas Internationalis, la confederación de 162 organizaciones caritativas católicas nacionales, califica de deplorable la pérdida de vidas de civiles inocentes. Los ataques israelíes han ocasionado la muerte de más de 300 personas y dejado heridas a otras 700; entre los muertos palestinos figuran muchos niños. Según se informa, los cohetes de Hamás han causado la muerte de dos personas en Israel.

Caritas está preocupada porque los acontecimientos actuales agravarán aún más la difícil situación humanitaria en que se encuentran la mayoría de los residentes de Gaza y dificultarán en mayor medida los programas de Caritas en la zona.

Caritas Jerusalén, nuestra organización miembro en Tierra Santa, presta servicios básicos de salud a los palestinos, a través de un centro principal, un dispensario móvil y una serie de puestos médicos.

Caritas Jerusalén afirma que los ataques israelíes han obstaculizado sus operaciones de ayuda en Gaza.

Claudette Habesch, Secretaria General de Caritas Jerusalén, sostiene que: “Las operaciones humanitarias se han vuelto más difíciles. Nuestra labor prosigue, pero desplazarse en el interior de Gaza es más peligroso, debido a los bombardeos israelíes. Nuestro personal no puede llegar a nuestros centros médicos, pero tratará de prestar ayuda a través de los hospitales a los que puedan llegar. El bombardeo se suma a una creciente crisis humanitaria en Gaza, pues el cierre de los cruces fronterizos de parte de Israel ha ocasionado una carencia aguda de alimentos y suministros médicos básicos. Ambas partes deben proteger la vida de los civiles y poner fin al ciclo de violencia actual. La comunidad internacional deben utilizar toda su influencia, para garantizar el respeto de los acuerdos y resoluciones de paz existentes.”

Los doctores no pueden llegar a centro médico principal de Caritas en el campamento de Al Shati, en la ciudad de Gaza, porque la zona está bajo bombardeo. El dispensario móvil de Caritas tampoco puede desplazarse por Gaza.

Los seis puestos médicos situados en zonas remotas de la franja de Gaza siguen funcionando, y cada uno de ellos presta servicios básicos de salud a 1.500 personas.

Según los miembros del personal de Caritas Jerusalén, el cierre de la frontera antes del bombardeo ha dejado los hospitales sin suministros básicos, como antisépticos y antibióticos. Afirman que los servicios médicos no se dan abasto con tantos heridos.

Para mayor información, dirigirse a Patrick Nicholson al 0039 334 359 0700.