Distribución de alimentos en el este de Hararghe, Etiopía.

Credits: David Snyder/Caritas

En 2011, cientos de miles de personas de Etiopía, Kenia y el resto del Cuerno de África, se vieron al borde de la inanición, provocada por la peor sequía de los últimos 50 años. En Somalia, la sequía combinada con el conflicto han provocado la hambruna en varias partes del país.

“Vi a mujeres desplomarse en la cuneta del camino”, dijo Godfrey Godana, que trabaja en proyectos de ayuda alimentaria en la diócesis de Marsabit, al norte de Kenia. “Las mujeres trabajan duro y cuando no tienen qué comer se desploman”.

Las cosechas se convirtieron en polvo y las cabras muertas estaban tiradas en lo que una vez fueron pastizales. Incluso en los meses previos a que la hambruna alcanzara su punto máximo, se podían ver por todas partes señales de lo que se avecinaba. “Un babuino se metió en nuestra cocina y trató de sacar comida de las ollas”, dijo Europa, una niña de 7años. “Mi hermana mayor le tiraba piedras”.

Finalmente los animales empezaron a sucumbir. “Veíamos a búfalos de agua y a elefantes grandes que se habían muerto por la sequía”, dijo Emmanuel, que vive en una aldea en el área de Marsabit: “Había muchos huesos”. “Se nos olvidó que existía la lluvia”, dijo Faustine, voluntaria parroquial en una aldea de Kenia.

Las familias se gastaron sus pocos ahorros, se comieron sus semillas, trataron de vender su ganado moribundo y viajaban por días buscando agua; pero al final, nada se interpuso entre ellos y el hambre.

“Algunos ancianos y viudas sin hijos murieron de inanición”, dijo Zeinabu, una viuda con siete niños pequeños.

Caritas Australia facilitó a los aldeanos capacitación en medios de sustento alternativos, como criar aves, para que dependieran menos de los pastizales. Trócaire y CRS (miembros de CI de Irlanda y Estados Unidos) pagaron a los aldeanos empobrecidos por su trabajo, mejorando los abastecimientos de agua, protegiendo así hasta la última gota que pudieran.

Grupos de Caritas ayudaron a somalíes que huían de la violencia y la sequía en su país, suministrando agua en campamentos para refugiados. Caritas Kenia y el Secretariado Católico de Etiopía (Caritas Etiopía) distribuyeron miles de bolsas de alimentos y financiaron clínicas para niños desnutridos.

Tan sólo cerca de la aldea de Europa, la diócesis católica local llevó millones de litros de agua potable en camiones cisterna, como parte de un programa de Caritas Suiza. Con la ayuda de sus donantes, Cafod (Caritas Inglaterra y Gales) y algunos aldeanos construyeron represas y las madres recibieron un nutritivo suplemento alimenticio para sus hijos.

El trabajo realizado previamente por Caritas ayudó a evitar una calamidad aún peor. Cerca de la aldea de Zeinabu, un pozo que Cordaid (Caritas Países Bajos) creó en 2004 les suministró agua a 3000 personas. En Etiopía, un pozo profundo que CRS perforó en 2007 ayudó a familias y sus rebaños a sobrevivir. Antes de la sequía, 9.000 personas estaban utilizando el pozo; durante la misma, esa cifra aumentó a 50.000 personas. Clínicas ya establecidas ayudaron a Caritas a pesar y tratar a niños que padecían de desnutrición. “Las madres sienten que uno ha rescatado a sus hijos”, dijo Peter Sangal, un enfermero de la localidad.

La situación en partes de África Oriental sigue siendo crítica. Aunque en el otoño de 2011 llovió en algunas áreas, sigue habiendo escasez de agua en muchas regiones, especialmente en el sur de Etiopía. Caritas continúa trabajando con las comunidades, suministrándoles a los agricultores semillas resistentes a la sequía y reponiendo rebaños para familias que perdieron su única fuente de ingresos: sus animales.

Mientras tanto, Caritas llevó ayuda a más de un millón de personas en África oriental, artículos de primera necesidad. Recordando los camiones cisternas que llevaron agua potable a Marsabit, Emmanuel dijo: “Si no hubiera sido por Caritas, habríamos muerto”. Zeinabu se hace eco y añade: “No tengo palabras para expresar lo agradecida que estoy. Por favor, transmítanles nuestra gratitud a las personas que nos ayudaron“.