
La Asamblea General.
Credits: Elodie Perriot/Caritas
A la Hna. Senolita Vakata le tomó dos días
llegar a Roma desde Tonga, en el Océano
Pacífico, para la Asamblea General de Caritas
Internationalis. Su viaje de vuelta empezó
apenas siete días después de haber llegado a
la capital italiana.
“Me desperté a las tres de la mañana
porque no conseguía dormir bien, por el
cambio de horario, pero valía la pena. Me
siento parte de la familia”, dijo la Hna.
Senolita era sólo una de los 300 delegados
que llegaron a Roma para la Asamblea
General, provenientes de 160 países.
El Dr. Benedicto Alo D’Rozario, de
Bangladesh, dijo: “La Asamblea General es un
foro excelente para compartir recursos.
Caritas Bangladesh está aquí para compartir
sus experiencias y aprender de otros; por
ejemplo, nuestro presidente hablará acerca
de nuestros exitosos programas sobre el
cambio climático”.
Una de las principales características de la
Confederación Caritas es su unidad en la
diversidad. La unidad se presenta de muchas
formas, como solidaridad en las emergencias,
colaboración en las campañas de incidencia
y en el espíritu que fluye, en todo el trabajo
de Caritas. La Asamblea es vital para
fortalecer esta unidad entre las
organizaciones miembros.
Mons. Carmel Farruggia, de Caritas Malta,
explicó por qué eso es tan importante: “Al ser
de un país tan pequeño, la Asamblea General
me da la oportunidad de establecer
contactos y compartir ideas con miembros
más grandes”, dijo.
Gilio Brunelli, de Desarrollo y Paz (el
miembro canadiense de Caritas), dio la
perspectiva de una organización mucho más
grande; sin embargo, se hizo eco de los
pensamientos de Mons. Farruggia: “Esta es mi
cuarta Asamblea General. Es una
oportunidad para reunirnos con los
directores de las organizaciones con las que
trabajamos en todo el mundo. Esto ayuda,
facilitando el trabajo con todos cuando surge
una emergencia repentina, puesto que ya
hemos entablado una relación aquí”, dijo.
Peter Maduki, de Caritas Tanzania, dijo:
“Esta oportunidad para reunirnos es muy
importante, ya que podemos ver qué es lo
que ha salido bien y qué es lo que no ha
salido tan bien. Aceptamos sugerencias para
mejorar el marco estratégico de los próximos
cuatro años. La gente comparte sus
inquietudes y necesitamos tener estas
oportunidades para intercambiar
conocimientos y habilidades”.
Laurence Banapour, de Caritas Irán, dijo
que el encuentro no es sólo una oportunidad
para hablar de proyectos, sino también “para
ser conscientes de la importancia de aplicar
el Evangelio a nuestro trabajo”.