
Providing emergency aid to Ivoirians who
fled their homes.
Credits: Xavier Schwebel/Caritas
“Los soldados llegaron por la noche. Balearon y
mataron gente. Yo hui con mis dos hijos”, dijo
Patricia, una joven madre que vive en Man,
Costa de Marfil. “Desde entonces no he podido
encontrar a mi esposo”.
En febrero de 2011, dicho estado de África
estaba en guerra, luego de un prolongado
impasse político, cuando el presidente en
carga, Laurent Gbagbo, se negó a dimitir del
cargo, luego de haber sido derrotado por
Alassane Outtara, en las elecciones de
noviembre del año anterior.
Patricia estaba embarazada de cinco meses,
cuando los soldados atacaron su aldea. Ella se
escondió en la selva, en la casa de una amiga,
durante una semana, pero luego los soldados
volvieron a atacar y se fue a Liberia. Al no poder
encontrar un refugio o comida en Liberia,
volvió a su aldea en Costa de Marfil.
Casi 220.000 personas fueron obligadas a
desplazarse a otras partes de Costa de Marfil y
otras 200.000 huyeron a los países vecinos.
Caritas Costa de Marfil trabajó en 20
emplazamientos, suministrando ayuda de
emergencia, alimentos y un refugio seguro, a
miles de personas como Patricia.
Una paz precaria ha retornado al país, pero
se necesita mucho trabajo para reconstruirlo.
“Tengo miedo de volver a casa”, dijo Jacques,
quien huyó de su aldea, Benouin, en abril,
luego de que esta fuera atacada.
“Es cuestión de unir a las diferentes
comunidades con un programa nacional, ya
que la crisis ha afectado a todo el país”, dijo
Jean Djoman, coordinador nacional de
operaciones humanitarias, de Caritas Costa de
Marfil.
“Los trabajadores parroquiales están
capacitados en procesos de reconciliación y
construcción de paz, utilizando la caja de
herramientas elaborada por Caritas
Internationalis, en colaboración con la
Comisión Justicia y la Paz”.
Jean Djoman dijo que para que el proceso
de reconciliación y la promoción de la
cohesión social tengan éxito, se debe ayudar a
los refugiados y los desplazados internos a
volver a casa.
“Este retorno depende de que se establezca
la paz en todo el país y se rehabiliten los
hogares que han sido severamente dañados.
Hay que reabrir las escuelas. La producción
agrícola se debe reactivar rápidamente”, dijo. “Si
se cumple con estas condiciones, el proceso de
reconciliación podría unir a la nueva Costa de
Marfil”.