Caritas Ruanda trabaja para mejorar las vidas de los habitantes de país en el que el 60% de la población vive por debajo de la línea de pobreza. Ruanda experimentó un genocidio de tres meses en 1994, que ocasionó la muerte de 800.000 personas de los grupos étnicos Hutu y Tusi, y cuyas consecuencias económicas siguen sintiéndose hasta ahora

La inseguridad alimentaria se ha generalizado como consecuencia de la presión demográfica ocasionada por el retorno a sus hogares de los refugiados tras la terminación del conflicto. Más de un millón de personas abandonaron el país como consecuencia del genocidio de 1994.



Presupuesto

1,28 millones $ EE.UU.

Voluntarios

1000

Beneficiarios

100.000 

Personal remunerado 500

Caritas Ruanda lanzó una llamada en 2006 para financiar el suministro de ayuda alimentaria de emergencia, señalando nuevos problemas, tales como las mesetas y las zonas semiáridas de tierras bajas, en las que incluso la menor variación del régimen normal de precipitaciones puede desencadenar una crisis alimentaria.

Caritas Ruanda ayudó a las mujeres ruandeses, que después del genocidio representaban el 70% de la población y se encargaban de la mayoría de las actividades económicas. También prestó ayuda a los huérfanos, dado que por lo menos 100.000 hogares eran encabezados por niños.
Caritas Ruanda colaboró con funcionarios gubernamentales para comprar alimentos a proveedores seleccionados y distribuirlos a las personas necesitadas. Esta labor fue supervisada por el personal de Caritas, relacionado mediante una red a nivel diocesano y parroquial
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