Caritas Azerbaiyán ha prestado asistencia a las personas pobres y marginadas desde 2003 hasta 2007. La Iglesia católica tiene una historia de altos y bajos en Azerbaiyán: prohibida durante el régimen comunista, se volvió a fundar en el año 2000; en marzo de 2008, se consagró la primera iglesia católica en Bakú, la capital. Azerbaiyán es un país predominantemente musulmán chiíta, en el que la población católica se compone de 450 personas, de las cuales 200 son ciudadanos extranjeros. El número de católicos aumenta cada año.



Voluntarios:

50 aproximadamente


Antecedentes:

Aunque teóricamente Azerbaiyán es un país rico, debido a sus reservas de petróleo, la mayoría de la población vive en situación de pobreza absoluta. No existe atención sanitaria gratuita, las escuelas están mal organizadas y no hay lugares en los que los jóvenes puedan reunirse con fines sociales o deportivos. El abuso de drogas y la difusión del VIH y el SIDA son problemas graves: cada año mueren en la capital 100 personas debido a causas relacionadas con estos problemas. No existe asistencia o apoyo social.

Programas:


La labor de Caritas Azerbaiyán abarca:

    un comedor popular que ofrece 50 comidas diarias, incluidos los domingos, para los niños de la parroquia;

    la recaudación de fondos para apoyar los programas de adopción en Azerbaiyán de huérfanos y otros niños desfavorecidos;

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   centros de la juventud para que los niños acudan después de la escuela a fin de que se les ayude en sus estudios y aprendan inglés y otros conocimientos técnicos,  como informática y tapicería, para aumentar sus posibilidades de empleo;


    un albergue para los sin techo con 30 camas, dirigido por las Hermanas de Madre Teresa de Calcuta;

    colonias de vacaciones en el mar para 200 niños.