Una escuela de derechos humanos en la Pan-Amazonía

Un blog por Adriana Opromolla

Hace ya algunos meses, nos reunimos varias organizaciones Católicas en Quito, Ecuador, para participar en un proyecto tanto ambicioso como auténtico y necesario: la creación de una Escuela para la promoción, defensa y exigibilidad de los derechos humanos en la Pan-Amazonía. Ahora que estoy físicamente aquí, en el corazón de la Amazonia ecuatoriana, estoy feliz de que este proyecto se ha vuelto una realidad y me siento orgullosa de ser parte de ésta.

Integrando a 9 países (Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Guyana Francesa, Perú, Surinam y Venezuela) la Pan-Amazonía es un bioma que cumple una función vital para el planeta como estabilizador climático, manteniendo el aire húmedo y produciendo una tercera parte de las lluvias que alimentan la Tierra. Es también un inmenso territorio habitado que es casa de acerca 3 millones de indígenas, correspondientes a 390 pueblos y nacionalidades, en el cual se hablan 240 lenguas diferentes. Con el descubrimiento de sus recursos naturales, la Pan-Amazonia se identificó como reserva estratégica para los intereses económicos de muchos países. Este “santuario” de bio- y socio-diversidad ha sido explotado ávidamente, hasta que hoy ya más del 20% de su cobertura vegetal ha desaparecido, se advierten los efectos del cambio climático y quiénes son los más afectados son poblaciones que viven en condición de pobreza y vulnerabilidad.

Yasuní al este de Ecuador.

Yasuní al este de Ecuador. Los derechos de las poblaciones amazónicas se ven más y más violados. Foto por Caritas Ecuador

Siguiendo una larga historia de compromiso y acompañamiento por parte de las entidades de la Iglesia, se ha levantado el llamado del Papa Francisco en su carta Encíclica “Laudato Si’” para la defensa de la Amazonía, uno de los pulmones del planeta, tan importantes para el futuro de a humanidad. El Papa ha resaltado el rol de las organizaciones de la sociedad civil, quienes acompañan a las poblaciones para incidir en los gobiernos en cumplir con su deber de preservar el ambiente, sin ceder a intereses mercantilistas (LS, 38).

A pesar de este compromiso, los derechos de las poblaciones amazónicas a la vida, a la salud, al disfrute de su territorio y a la autodeterminación se ven más y más violados: la frecuente marginación en los procesos públicos de decisión sobre la construcción de grandes infraestructuras, la persecución de muchos defensores, la pérdida de identidad cultural en muchos pueblos indígenas son ejemplos emblemáticos de esta situación. Frente a eso, los actores en el territorio se encuentran a menudo carentes de información y acompañamiento adecuado en materia de protección de Derechos Humanos.

La apuesta de la Red Eclesial Pan-Amazónica (REPAM) es la creación de un proceso de formación de líderes comunitarios y agentes pastorales en el territorio amazónico, quienes tienen una larga trayectoria de defensa y de esta manera responden a los retos destacados por el Papa. La Escuela consta de cinco módulos, en los cuales se profundizan los temas de la Identidad territorial, de los Derechos colectivos, los Sistemas internacionales de protección de los Derechos Humanos, la Metodología de documentación de casos, y finalmente la Incidencia política. Los participantes han sido seleccionados bajo criterios de experiencia en la defensa de casos con alta vulneración de derechos de la población y del ambiente. Así mismo, que tengan fuerte arraigo con su territorio, compromiso con la Iglesia y sus comunidades, y asuman la responsabilidad de replicar en su entorno el aprendizaje recibido en la Escuela.

Y, es así que llegaron 25 participantes provenientes de cinco países amazónicos: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, quienes han hecho un gran esfuerzo para dedicar cinco semanas a este proceso de capacitación. Cada territorio ha venido con su historia, en muchas ocasiones de sufrimiento y de lucha, pero todos se han unido con las causas comunes del amor por la justicia, por los derechos y la identidad de su pueblo, con el cuidado de la Madre Tierra, nuestra casa común. Caritas Internationalis, como parte de la REPAM, ha venido contribuyendo al modulo de la protección internacional de los derechos humanos. El desafío principal ha sido simplificar los conceptos jurídicos y el lenguaje técnico de esta materia a un lenguaje más sencillo, cercano y útil a las comunidades. Por un lado, los participantes han recibido valiosas enseñanzas de un grupo de expertos de alto nivel y por otro lado, nos han dejado una gran lección sobre la cosmovisión de los pueblos indígenas y campesinos de la Amazonía, basada en la transcendencia de nuestra relación con la Madre Tierra y las condiciones en que la dejamos a las generaciones futuras.

Un llamado fuerte que nos deja un representante del pueblo Yanomami es que, en su cultura y forma de vida, los conflictos que afligen a la Amazonía y al mundo son impensables. Al regresar a su comunidad, su dilema es cómo explicar a su pueblo, y a sus hijos en particular, las causas de estos conflictos y las amenazas que enfrentan los pueblos indígenas sin ser parte de ellos.