Caritas Cracovia prepara la Jornada Mundial de la Juventud

De P. Bogdan Kordula, director de la Caritas de la Arquidiócesis de Cracovia

Cracovia es conocida como la ciudad de San Juan Pablo II. Karol Wojtyla, su nombre de pila, vivió la mayor parte de su vida en Cracovia y, cuando fue nombrado papa lanzó un llamado urgente a los jóvenes: «Ustedes son el futuro del mundo, ustedes son la esperanza de la Iglesia, ustedes son mi esperanza». El fue también quien inició las Jornadas Mundiales de la Juventud. El 13 de abril de 2014, el papa Francisco durante la misa del Domingo de Ramos, lo nombró el santo patrón de las JMJ.

A Cracovia también se le llama la ciudad de misericordia. Fue aquí donde Santa María Faustina Kowalska (1905-1938), conocida generalmente como « secretaria de la Misericordia Divina », falleció en el Convento de Łagiewniki. Juan Pablo II canonizó a Sor María Faustina y desplegó sus mejores esfuerzos por dar a conocer su mensaje de la Misericordia Divina.

Otra palabra muy importante para los polacos es solidaridad, una palabra que ha ayudado a Polonia y a los otros países del este de Europa a volver a ser libres. Sin embargo, hace falta explicar a la gente que « la solidaridad » no es « la misericordia ». Todo esto permite entender la importancia de la JMJ en Cracovia para Caritas Cracovia.

Caritas Cracovia es responsable de una parte de la preparación de las comidas de los peregrinos. Asimismo los voluntarios de Caritas prestarán ayuda a los minusválidos en su sector.

Caritas Cracovia prepara la Jornada Mundial de la Juventud

Los estudiantes voluntarios ayudan a organizar las vacaciones para niños de familias necesitadas. Foto de Caritas Cracovia

Tenemos también un proyecto sorpresa, con el objetivo de hacerle un regalo al papa Francisco.

Durante la vigilia de oración antes de la Fiesta de la Divina Misericordia, el 2 de abril, el Papa Francisco ha dicho:

«Que bello sería, que como un recuerdo, digamos, como un ‘monumento’ de este Año de la Misericordia, haya en cada diócesis una obra estructural de misericordia: un hospital, una casa para ancianos, para niños abandonados, una escuela donde no haya, una casa para recuperar los toxicómanos… »

De este modo nosotros actualmente estamos construyendo una obra. Además, nosotros deseamos lanzar antes de la JMJ 2016 una acción de financiamiento colectivo para que cada quien pueda participar. En pocas palabras nosotros queremos, entre otras cosas, ofrecerle al Papa una clínica móvil creada por los jóvenes, que pueda acoger los refugiados de la guerra civil siria.

Varios jóvenes forman parte del « alumnado Caritas ». Se trata de grupos que tienen como objetivo enseñar a los jóvenes a prestar atención a su alrededor, a observar que hay otros que necesitan ayuda y a actuar afanosamente para cambiar esta situación. Por ejemplo, conozco grupos que visitan a niños en hospitales o a adultos mayores en hogares de ancianos, que ayudan otros niños a aprender aquello que les es difícil, que organizan ferias en la escuela para vender pasteles que ellos han preparado y quienes, con el dinero recolectado, adquieren cosas necesitadas por sus amigos de una escuela en África. Los estudiantes voluntarios nos ayudan también a organizar las vacaciones para niños de  familias necesitadas. Los alumnos de secundaria y demás estudiantes realizan colectas en los supermercados y las tiendas antes de las fiestas y de las vacaciones, para poder preparar paquetes de comida a las familias vulnerables.

La misericordia es la palabra clave para hacer revivir a Europa, aquella en la cual las personas se sienten solas, la Europa dividida, aquella donde las personas tienen miedo unas de las otras. Si se presta atención al texto de las Bienaventuranzas, ahí se encuentra una manera de vivir, una manera de actuar y también una manera de ser felices. Además, si nosotros nos sentimos amados ilimitadamente por Dios, nos sentimos incentivados a amar a nuestro prójimo.

La solidaridad encuentra un sólido fundamento en Dios. No hay amor de Dios sin amor hacia el prójimo. Y es la misericordia de Dios que nos invita a actuar.

Nosotros podemos ofrecer una manera de vivir: sentirnos amados, poder observar alrededor de nosotros mismos para ver las personas a nuestro alrededor que necesitan ayuda y ser activos, obrar activamente para ayudarles, para compartir nuestro amor y nuestra esperanza. Lo que San Juan Pablo II llamaba « más vale ser más que tener más ».

Por un lado Jesús muestra su misericordia a Sor María Faustina, y por el otro, Él le dice: « debes mostrar misericordia al prójimo siempre y en todas partes ». El domingo de la Divina Misericordia, instituido por el Papa Juan Pablo II, es un tiempo importante para redescubrir y recibir el inmenso amor de Dios. Así pues, se trata de una invitación a confiar en Dios y al mismo tiempo una invitación a trabajar por más solidaridad en el mundo. Hace falta acordarse de los dos lados de la misma realidad: « Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia » Mt 5, 7.