La ayuda llega a áreas remotas de Lombok tras el terremoto en Indonesia

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Casi 500 personas han muerto en una serie de terremotos y réplicas en la isla indonesia de Lombok en el pasado mes. Los mortales terremotos han ocasionado daños por cientos de millones de dólares, han obligado a decenas de miles de personas a abandonar sus casas y además de haber destruido hospitales, escuelas y viviendas.

Caritas ha ayudado con los esfuerzos de socorro, suministrando paquetes de alimentos para más de 3.000 personas, además de kits de higiene, lonas impermeabilizadas, colchas y colchonetas.

Dos terremotos sacudieron la isla de Lombok, Indonesia el 28 de julio y el 5 de agosto. Foto de Maria Josephine Wijiastuti/CRS

El último terremoto ocurrió en la popular isla de vacaciones, ubicada al este del mayor destino turístico de Indonesia, Bali, el 26 de agosto. Este cobró 10 vidas, dejó más de 150 heridos y ocasionó aún mayores daños a edificios, exacerbando el pánico y el miedo generalizado.

«Después del terremoto se fue la luz», dijo el reverendo Laurentius Maryono, párroco de St. Immaculate Mataram. «La gente de pronto salió y seguía alerta, y estuvo fuera hasta que amaneció».

El más mortal de los terremotos ocurrió el 5 de agosto, matando a más de 430 personas. Cientos de réplicas han sacudido la isla desde el primer terremoto del 29 de julio.

El personal y los voluntarios de la Caritas local llevaron ayuda a las áreas más afectadas, lo cual es difícil debido a lo lejos que se encuentran. Foto de Karina/Caritas Indonesia

Llevar ayuda a las áreas más afectadas ha sido difícil debido a la lejanía. Ya se ha iniciado la reconstrucción de instalaciones públicas, como hospitales y escuelas, pero el acceso a algunas áreas ha sido cortado por desprendimientos de tierras. Mezquitas y comercios también han sido destruidos.

Ha habido apagones y varios millares de residentes se han quedado sin techo y están acampando en los campos, especialmente en las áreas más afectadas en la costa norte de Lombok.

Funcionarios de Caritas dicen que los mercados locales en algunas de las áreas afectadas, como Ciudad de Mataram, ya han vuelto a abrir, pero los comerciantes, que siguen preocupados ante la posibilidad de más temblores, están vendiendo sus mercancías en las calles.

«No han querido entrar en los edificios de los mercados desde el terremoto del 29 de julio», dice Rudy Raka, voluntario de Caritas de la Arquidiócesis de Makassar.

«Casi cuatro semanas después del primer terremoto, el agua potable, sanitarios e instalaciones de salubridad se están convirtiendo en una de las principales prioridades, más que comida y albergue», añadió Rudy.

Caritas les ha pedido a los voluntarios de sus diócesis en Lombok que ayuden con los esfuerzos uniéndose a un equipo a cargo de Aryo Saptoaji, encargado de emergencias de KARINA (Caritas Indonesia).

Caritas ha ayudado con los esfuerzos de socorro, suministrando paquetes de alimentos para más de tres mil personas, además de kits de higiene, lonas impermeabilizadas, colchas y colchonetas. Foto de Karina/Caritas Indonesia

Caritas se ha unido a la Diócesis de Denpasar y algunas organizaciones como CRS Indonesia y World Vision Indonesia han llevado a cabo una respuesta y evaluación conjunta. Ahora, el agua potable, la higiene y la salubridad y los kits para limpiar los escombros, más que los alimentos, son las prioridades de los supervivientes.

Indonesia se encuentra en el «Cinturón de Fuego» del Pacífico, el área más afectada por terremotos y volcanes del mundo.

El país fue duramente afectado por el tsunami de 2004, que cobro las vidas de 220.000 personas en la región del Océano Índico, el cual fue resultado de un terremoto de 9,3 grados de magnitud frente a la costa de Sumatra.

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