Llamamiento de Cuaresma 2019
para la crisis de salud en Gaza

Los palestinos que viven en Gaza carecen de un servicio de atención primaria sustantivo, sostenible y equitativo.

Todos asumieron que Ahmed Abu Watfa no viviría más allá de su primer cumpleaños. Desde que nació era claro que algo iba muy mal. No podía amamantar, la leche que se le daba le salía por la nariz, perdió peso y los diferentes medicamentos que le dieron no hicieron ninguna diferencia.

Su familia vive en medio de un laberinto de callejuelas en el campamento para refugiados Al Shati, en una de las áreas más empobrecidas de Gaza, que sufre los estragos del conflicto. Su madre, Om Muath, 24, dice que al ver cómo se deterioraba la salud de su bebé, los vecinos le aconsejaron que se despidiera de él, ya que creían que no sobreviviría.

La gente tenía infinidad de razones para esperar un desenlace trágico.  La familia de Ahmed vive en la pobreza, él, sus dos hermanos y sus padres duermen en una sola habitación. Su padre trabaja como chófer, ganando 1,5 USD al día. Debido a que el sistema de salud en Gaza está en crisis, la familia no tenía posibilidades de obtener los cuidados que el bebé necesitaba.

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Dr. Faraj Karira is giving a medical consultation in Gaza strip
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Las acuciantes necesidades de salud de las comunidades más vulnerables en el territorio palestino ocupado precisan 32 USD millones para 2019.

De los 1,2 millones de palestinos, 900.000 necesitan asistencia médica humanitaria.

Llega la ayuda

Cuando el personal de Caritas Jerusalén anunció un proyecto para niños enfermos y con peso inferior a lo normal, Ahmad tenía unos seis meses. Su madre lo llevó a la clínica ubicada en las afueras del Campamento Al Shati en donde una doctora lo examinó. La doctora encontró que el peso del bebé era muy inferior a lo normal, sus músculos estaban atrofiados, sus ojos hundidos y su piel seca y frágil.

Gracias a un reconocimiento físico y a una variedad de pruebas de laboratorio, todo disponible en la clínica de Caritas, más la experiencia de un médico, se obtuvo un diagnóstico correcto y se procedió al tratamiento. Ahmed sufría de un trastorno raro conocido como Síndrome de Pierre Robin.  Estaba severamente desnutrido debido a su incapacidad para amamantar.  Tenía el paladar hendido, el mentón retraído y desplazamiento de la lengua.

Caritas ayudó a la madre de Ahmad a alimentarlo con una dieta nutritiva. Él ganó pesó y se volvió más alerta mentalmente. Cuando cumplió un año fue sometido a cirugía para corregir el paladar hendido. Cuando sea un poco mayor será operado del mentón.

Ahmed tiene ahora tres años y goza de buena salud, come normalmente y física y mentalmente está tan bien como otros niños de su edad. La hermana Bridget Tighe estaba a cargo del centro de Caritas cuando Ahmed llegó por primera vez. «Es difícil de creer que este pequeñín que se ve tan saludable es el mismo bebé demacrado y malnutrido que estaba a las puertas de la muerte cuando nos llegó», dijo la hermana.

Su madre, Om Muath, sigue visitando Caritas.

Lent appeal 2019

 «Caritas me ha inspirado a apoyar lo más que pueda a la gente…Aunque sea indicándoles cómo llegar al centro de salud».
– Om Muath

Un pueblo aprisionado

80 por ciento de la población vive por debajo del umbral de la pobreza
A local woman waits her turn with her son, to get free healthcare services provided by Caritas Jerusalem team, at Buriej Refugee camp, central Gaza Strip.

Gaza es una franja de tierra de unos 40 km de largo por de 6 a 12 km de ancho. Alberga a unos dos millones de personas, siendo una de las regiones más densamente pobladas del mundo. Frente a una media de 5,7 partos por mujer, Gaza no puede satisfacer las necesidades de una población en rápido crecimiento.

Israel y Egipto han impuesto un bloqueo de seguridad en el enclave desde 2007. El Banco Mundial dice que esto ha provocado el colapso de la economía de Gaza.

La pobreza extrema es evidente, la tasa de desempleo es muy alta y el ingreso por habitante es muy bajo. Ochenta por ciento de la población vive por debajo del umbral de la pobreza y depende de ayuda externa.

Los habitantes de Gaza se enfrentan a una incertidumbre cada vez mayor sobre su futuro. Desde el pasado marzo, los palestinos han estado organizando protestas semanales en contra del bloqueo.

A principios de febrero, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional  (USAID) cesó toda ayuda a los palestinos en Cisjordania y Gaza. El año pasado, Washington recortó cientos de millones de dólares de ayuda a los palestinos. Esto incluyó financiación para grupos humanitarios que recibían apoyo de USAID. Los expertos dicen que el retiro de la ayuda de Estados Unidas tendrá un efecto mortal en las ya precarias vidas de los habitantes de Gaza.

La atención médica ha sido duramente afectada

En noviembre de 2018, el ministerio de salud de Gaza reportó que las existencias del 39 por ciento de los fármacos esenciales no alcanzaban para cubrir un mes de suministro. Las clínicas del ministerio reportaban que no había existencias del 57 por ciento de los fármacos esenciales para la atención primaria.

Los palestinos que viven en Gaza carecen de un servicio de atención primaria sustantivo, sostenible y equitativo.

Los hospitales nacionales no tienen capacidad para hacer frente a la gran cantidad de heridos por las fuerzas israelíes durante las manifestaciones. Además, desde el retiro de la financiación de USAID a Palestina, más personas están buscando la ayuda de Caritas.

Daños colaterales

Ahmed Abu Jamous, 13, vive en el campamento de refugiados Al-Shaboura, en Rafah, en el sur de la franja de Gaza. Fue herido de bala en la pierna izquierda durante las protestas, en julio de 2018. El camino hacia su casa, llenos de baches llenos de lluvia y bordeado de construcciones dilapidadas, acentúa la pobreza de su barrio. Ahmed duerme en el piso, en una colchoneta, al lado de sus ocho hermanos. 

Más de 250 palestinos han resultado muertos y 26.000 han sido heridos por las tropas israelíes durante las protestas en contra el bloqueo. Dos soldados israelíes han muerto. La ONU dice que del total de 14.072 que han sido derivados a los departamentos de urgencias en los hospitales de Gaza, 6.239 casos fueron lesiones por municiones de guerra. Esto es 44 por ciento del total de víctimas que llegan a los hospitales del enclave.

La herida en la pierna de Ahmed Abu Jamous le provocó una hemorragia severa y dos tendones cortados. 

«Un vecino, que recibió una herida similar, me dijo que Caritas ofrecía un excelente tratamiento médico gratuito en el campamento para refugiados Al-Shaboura»

«Yo iba allí todos los jueves, los doctores me daban medicinas, me tomaban la presión arterial y curaban mi herida», dijo Ahmed. «Pude ver cómo mi pierna se recuperaba rápidamente».

Ahora espera que algún día podrá volver a jugar al fútbol.  «Cojeaba y se enojaba con mucha facilidad como consecuencia de tener que pasar tanto tiempo en casa», dijo su madre. «Cuando se recuperó, se volvió más calmado, satisfecho y volvió a caminar normalmente». 

El año pasado, Caritas ofreció tratamiento de heridas para 141 casos de heridas de bala. 

«Si el equipo médico de Caritas no hubiera ofrecido ese tratamiento, yo no hubiera esperado que se recuperara tan rápidamente», dijo. Su madre espera que siga prestando ayuda en áreas pobres como la suya, en donde la gente apenas puede cubrir los gastos diarios.

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De 14.072 que han sido derivados a los departamentos de urgencias en los hospitales de Gaza, 6.239 casos fueron lesiones por municiones de guerra. (ONU)

Atención de Caritas

Caritas Jerusalén está trabajando en Gaza junto con otras organizaciones para ayudar a la gente a tratar de superar las dificultades y los obstáculos provocados por el bloqueo y años de conflicto.

A la fecha, en su clínica principal ubicaba en el Campamento Al Shati, en la ciudad de Gaza, Caritas ofrece una amplia gama de servicios médicos y psicosociales en Gaza, tanto para las comunidades locales como para refugiados. Los equipos médicos móviles trabajan en colaboración con hasta 20 organizaciones comunitarias locales a lo largo de la Franja de Gaza.

El centro de salud de Caritas en el campamento Al Shati tiene una ginecóloga, un dentista y un médico de cabecera además de enfermeras, un farmacéutico y un técnico de laboratorio. Ellos ayudan a las familias vulnerables en esta zona desfavorecida. También es el centro administrativo.

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Los equipos médicos móviles viajan diariamente a algunas de las áreas más pobres y más marginadas de la Franja de Gaza. Los servicios de Caritas incluyen servicios de atención primaria. Estos abarcan el tratamiento de niños anémicos, análisis de sangre, medicinas, leche y galletas fortificadas y educación sobre salud. 

Entre otros servicios, Caritas también ofrece un programa para personas mayores. Su principal enfoque es el tratamiento y la prevención de enfermedades no-transmisibles. Entre estas se incluyen presión alta y diabetes. 

También ofrece intervenciones psicosociales y actividades de ocio para niños traumatizados por las guerras, así como salud dental y educación con exámenes dentales y tratamientos para niños de entre 5 y 12 años.

Caritas ha organizado comités de salud locales para desarrollar la capacidad de líderes locales y trabajadores comunitarios. Estos reciben capacitación avanzada y experiencia en liderazgo, planificación estratégica, aplicación de proyectos y elaboración de presupuestos.

Los servicios de atención primaria de Caritas para comunidades vulnerables, incluyendo a mujeres y niños que padecen de desnutrición, tienen una gran demanda. 

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Madres e hijos bajo riesgo

Ekhlas Al-Ghamri

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«Fueron (Caritas) muy amables y serviciales, nunca dudaron en darme apoyo siempre que lo necesitaba»
– Ekhlas Al-Ghamri

Ekhlas Al-Ghamri, 21, está embarazada de su segundo hijo. Vive en Abu Al-Ajeen, en el este de Deir al-Balah, una de las comunidades más golpeadas por la guerra y más marginadas de Gaza. Ella asiste a una abarrotada clínica gratuita operada por el equipo móvil de Caritas, que visita el área dos veces al mes. Su esposo trabaja como agricultor. Gana menos de 50 USD a la semana.

Caritas le ofrece atención prenatal, incluyendo vitaminas, controles periódicos de presión arterial y peso, así como monitorización ecográfica.

«Fueron muy amables y serviciales, nunca dudaron en darme apoyo siempre que lo necesitaba», dijo Ekhlas. Antes de la llegada de Caritas, dicen los vecinos, el área sufría mucho por la falta de servicios médicos.

Ekhlas quiere que Caritas aumente el número de las visitas a su área. «No son suficientes», dice. 

Noor Tarazi

Noor Tarazi, 32, trabaja para Caritas en Gaza, coordinando los equipos médicos móviles. Estos ofrecen atención médica primaria, incluyendo atención prenatal, en comunidades marginadas y remotas.

Debido a los limitados recursos y fondos, sus equipos médicos solo pueden ir dos veces al mes a cada área. El proyecto ha estado operando desde enero de 2018. Solo tiene fondos para seguir hasta finales de marzo de este año. Se necesitan más fondos para seguir prestando este servicio esencial en algunas de las áreas más pobres de la Franja de Gaza.

Noor, casada y con cuatro hijos, simpatiza con las madres que asisten a las clínicas de Caritas. Su capacidad para poder ayudar a sus propios hijos cuando necesitan atención médica es lo que la motiva a apoyar a niños vulnerables en áreas remotas.

«Hacemos todo lo que podemos para volver a verlos sonreír», dice Noor.

Ella se rehúsa a dejar su ciudad natal, Gaza, a pesar de las dificultades y el deterioro de la seguridad.   

 «Si gente como yo se va de Gaza, ¿quién se queda para ayudar y reconstruir este lugar?»
– Noor Tarazi

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Lent appeal 2019

Se necesita más ayuda

Se necesita urgentemente más asistencia médica en Gaza.

«La necesidad de atención primaria en las áreas marginadas ha aumentado debido a los continuos enfrentamientos en la frontera, que han resultado en pacientes heridos y necesitados de atención médica y seguimiento», dice Ameen Sabbagh, administrador de Caritas en Gaza. «El retiro de la ayuda de USAID ha agravado las necesidades».

«Las zonas masificadas en donde realizamos nuestra intervención carecen de cualquier tipo de infraestructura, sistemas de alcantarillado, agua limpia, electricidad y ciertamente de cualquier tipo de sistema de calefacción en las casas durante el invierno», dice Ameen.  «La situación política sigue siendo la misma. Han impuesto limitaciones a los productos básicos, suministros médicos y medicamentos entrantes».

El proyecto ampliado de Caritas se está dirigiendo a trece áreas marginadas, con una población total de unas 220.000 personas. Tres de esas áreas han sido agregadas al programa de Caritas en respuesta al retiro de la ayuda de USAID.

La hermana Bridget Tighe, directora general de Caritas Jerusalén ha vivido en Gaza tres años. Ella subraya la tragedia humana de «los 11 años de bloqueo que mantienen aprisionadas a más de dos millones de personas».

Cómo se puede ayudar a Gaza en crisis

Caritas en Gaza ayudar a la gente a tratar de superar las dificultades y los obstáculos provocados por el bloqueo y años de conflicto.

Historias, fotografía y filmación de Asmaa El Khaldi.