Caritas lucha contra las inundaciones en Pakistán

Los trabajadores de Caritas están a la vanguardia de la ayuda de emergencia en Pakistán, donde las inundaciones monzónicas han causado 221 muertos y han obligado a miles de personas a abandonar sus hogares.

La temporada anual de monzones, que comenzó en julio, ha provocado lluvias torrenciales e inundaciones urbanas en todo el país del Asia meridional.

The annual monsoon season, which began in July, brought torrential rain and urban flooding across Pakistan.

Foto por Caritas Pakistan

Karachi, una ciudad portuaria de 20 millones de personas, ha sido una de las zonas más afectadas. Francis Javed, un voluntario de Caritas de 52 años, ayudó a rescatar a más de dos docenas de familias de las inundaciones.

Es padre de seis hijos y trabaja como zapatero. Javed dijo que recibió una llamada telefónica de Caritas Pakistán-Karachi, advirtiéndole que había una presa desbordada no muy lejos.

«Trasladé a mi familia a la casa de un pariente, alerté a los miembros de la comunidad e hice anuncios en la mezquita local pidiendo a la gente que evacuara o se subiera a sus tejados», dijo.
La voz de alerta de Javed ayudó a la gente a prepararse para las aguas de la inundación, que llegaron a su distrito unas tres horas más tarde. Cuando llegó el ejército, Javed les ayudó a rescatar a las personas atrapadas en sus casas durante las siguientes cinco horas.

«Teníamos cuatro barcos, pero cada uno sólo podía transportar un máximo de 12 personas. La fuerte corriente del agua dificultaban la evacuación», dijo. «Usamos palos de bambú como apoyo y buscamos por los alrededores obstáculos en las áreas inundadas.»

Javed comenzó a trabajar como voluntario de Caritas hace más de una década, cuando recibió ayuda de la iglesia después de que su casa fuera destruida, por las inundaciones de 2008. Dirige un Comité de Gestión de Desastres local para planificar potenciales desastres. El grupo prepara la comida, muestra a la gente cómo almacenar documentos de forma segura y discute las rutas de escape.

Caritas workers are at the forefront helping emergency relief efforts in Pakistan where monsoon flooding has caused 221 deaths and driven thousands of people from their homes.

Foto por Caritas Pakistan

Después de las inundaciones de este año, Caritas Pakistán-Karachi también distribuyó sábanas de plástico a los hogares afectados, ya que la gente dormía sin techo y daba alimentos cocinados a los necesitados, trabajando con la ayuda de fundaciones y filántropos locales.

En todo Pakistán, los trabajadores de Caritas se dedicaron a rescatar a la gente de las inundaciones y distribuyeron ayuda de emergencia entre las familias afectadas, incluyendo paquetes de alimentos, tiendas de campaña, sábanas de plástico y mosquiteros. Los mosquiteros son fundamentales, ya que tras las fuertes lluvias y las inundaciones se ha desatado una epidemia de dengue en varias ciudades.

En algunas zonas, el desastre se ha complicado aún más por la liberación de aguas residuales de las ciudades a las zonas rurales, por ejemplo, en el distrito de Jhang, donde los agricultores dicen que el ganado ha muerto como resultado de ello.

Muhammad Tariq perdió su vaca unos días después de alimentarla con forraje de los campos inundados de la aldea Noor Shah, en el distrito de Jhang.

«Siempre le daba de comer forraje verde de nuestra aldea», dijo el granjero de 46 años. «Mi vaca estaba tranquila y sana hasta que el agua del cercano río Chenab entró en nuestras granjas el mes pasado.»

Incapaz de comprar forraje fresco en el mercado, Tariq lo trajo de granjas sumergidas por el agua de la inundación. Su vaca murió pocos días antes de la Eid al-Adha, la fiesta musulmana del sacrificio. «No pude cumplir con la obligación religiosa y sufrí una gran pérdida», se lamentó.

Caritas workers are at the forefront helping emergency relief efforts in Pakistan where monsoon flooding has caused 221 deaths and driven thousands of people from their homes.

Foto por Caritas Pakistan

Ahora los lugareños deben comprar forraje para su ganado en la ciudad de Jhang, a unos 10 kilómetros de la aldea de Noor Shah. «El forraje cuesta 200 rupias por 80 kilogramos. Solíamos conseguirlo gratis en las granjas locales», dice el padre de dos hijos.

Viajar a la ciudad de Jhang es otro desafío. Los habitantes de la aldea de Noor Shah y de las zonas aledañas tienen que vadear el río hasta llegar a la carretera cercana. Tariq tiene ahora sarpullidos y abscesos en sus piernas, por pasar en bicicleta a través del agua sucia.

Las inundaciones también destruyeron gran parte de su granja. «Todos los cultivos de nuestro pueblo, incluyendo el arroz y el quingombó, han quedado destruidos. Mi padre sólo me enseñó a cultivar para ganarme la vida. No sé cómo sobrevivir».

Perdió gran parte de su cosecha de guayaba. «La fruta estaba madura y yo esperaba ganar unas 180.000 rupias (US$ 1150)», señala Tariq. «Las lluvias monzónicas arruinaron toda la fruta. Ahora sólo podría ganar unas 6000 rupias con el rendimiento excedente».

El personal de Caritas visitó su aldea, pero no pudo llegar a todos los afectados, debido a las terribles condiciones: «Era difícil respirar, porque el agua del río se había mezclado con los desechos humanos», dice Aneel Mushtaq, encargado de Caritas. «No pudimos visitar a las familias afectadas porque la aldea está aislada. Necesitan desesperadamente forraje, medicinas y raciones de alimentos».