La crisis de Venezuela en 2018

Cómo está ayudando Caritas a los venezolanos vulnerables con alimentos y atención médica durante la actual crisis económica.

La crisis de Venezuela está afectando actualmente a millones de personas.

La inflación galopante ha provocado la caída libre de la economía, ha diezmado el poder adquisitivo, el empleo y las oportunidades de futuro. La emigración económica está en camino de superar la crisis de refugiados sirios. La gente tiene que tomar decisiones difíciles sobre qué comprar y si deberían emigrar para buscar trabajo.

La crisis de Venezuela en números

4,000,000salieron del país

Eso significa un 10 por ciento de la población venezolana (datos de Consultores 21).

24,000% es el índice de la inflación

Este índice de inflación, entre mayo de 2017 y mayo de 2018, ha creado una crisis económica que afecta al poder adquisitivo y las oportunidades de empleo.

10kilos perdidos

Debido a que no puede pagar suficiente comida, el venezolano medio ha perdido más de 10 kg durante el pasado año.

Se quedaron atrás: tratando de sobrevivir en Venezuela

Hoy en día, en Venezuela, la crisis económica es tan grave que mucha gente ha abandonado el país.

Los profesionales y los jóvenes se van en masa, dejando atrás un país compuesto por las personas más vulnerables: los niños y los ancianos. Cada salida destroza comunidades y familias.

Estas son las historias de los que se quedaron atrás.

María Teresa, de 85 años, no tiene dinero para medicinas

  • Cinco de los hijos de María Teresa se fueron de Venezuela

  • “Y por eso me entran ganas de llorar"

Madre de 9 hijos, María Teresa Jiménez, de 85 años, crió a sus hijos trabajando como costurera. Cinco de sus hijos y nueve de sus nietos abandonaron Venezuela, como resultado de la crisis. Ella dice:

«Si mis hijos estuviera aquí  ahora, me sentiría todavía peor”.

«Cuando yo criaba a mis hijos, no necesitábamos nada. He trabajado durante 38 años como costurera y todo iba muy bien. Ahora ni siquiera tenemos dinero para las medicinas. Solo comprar pastillas para aliviar el dolor me cuesta 11 millones de bolívares (lo que equivale a dos meses del salario mínimo) «.

Más de un millón de venezolanos se han ido del país, solo en los últimos dos años. «Me entran ganas de llorar», dice María. «Afortunadamente, no tuve a mis hijos ahora, los tuve en un momento en el que podían tener éxito»

La flor nacional de Venezuela, la orquídea, lleva seis meses floreciendo en su jardín. Por lo general, solo florecen un mes al año.

«Dios nos envía señales de esperanza», dice sobre la orquídea. «Estoy feliz de que mis hijos estén en un lugar en el que no corren peligro. Me gustaría tener 20 años menos, para poder irme con ellos».

La parroquia del Padre Cristóbal se ha quedado sin el coro

El Padre Cristóbal Domínguez, sacerdote carmelita descalzo, ha visto un éxodo masivo de jóvenes de su parroquia como resultado de la emigración económica.

De enero a julio de 2018, un total de 17 jóvenes de la Pastoral Juvenil emigraron. En la foto que sostiene el padre, más de la mitad de las personas fotografiadas emigraron y otros planean hacerlo pronto. El P. Cristóbal dice:

«Es lamentable que muchos jóvenes sientan que este país no les ofrece oportunidades de crecimiento».

«Hemos sufridos la pérdida de todo el coro parroquial, formado por jóvenes adultos que emigraron en diciembre pasado. Ahora estamos intentando formar un nuevo coro, pero el tema de conversación siempre es sobre a qué otros países pueden irse, cuál ofrece más oportunidades «.

La parroquia del P. Cristóbal trabaja en estrecha colaboración con Cáritas Venezuela, para brindar esperanza a las personas y ayuda con la nutrición para los necesitados. Cada semana, su parroquia sirve a más de 500 personas la «olla comunitaria». Recientemente, ha comenzado una segunda sesión de comidas, los viernes, para los maestros, el personal y sus familias, en la escuela parroquial.

Teme la llegada del próximo año escolar, porque cree que muchos de los maestros se unirán a la diáspora.

  • El padre Cristóbal está preocupado de que más feligreses tengan que migrar.

  • 17 miembros de la Pastoral Juvenil han abandonado la parroquia.

Abuelos asumiendo el papel de padres

  • La madre de Naire, Naile y Naiberli está trabajando en Colombia.

  • Su abuela, Maribel, cuida de ellas.

Hace un mes, la hija de Maribel Pérez se fue a buscar trabajo a Colombia. Ahora ella cuida de sus tres nietas: Naile, de 12 años, Naiberli, de 7,  y Naire, de 13.

«Llevaba más de dos años buscando trabajo y no encontraba nada», dice Maribel. «Le dije que aprovechara el hecho de que todavía tengo fuerzas para cuidar de ellas».

«Es difícil para las niñas. Celebraron cumpleaños, graduaciones y su madre no estaba allí».

«Sin embargo, cuando llama, ellas solo le dicen que no se preocupe, porque ellas están bien y la quieren mucho».

Maribel dice que es una lucha mantener a sus nietas alimentadas. Una de las chicas es asmática y no se puede permitir el lujo de comprar un inhalador, con su pensión de jubilación.

La hora de hacer la matrícula escolar se acerca y Maribel no está segura de poder pagar las fotos de identificación requeridas. Si no lo consigue, las niñas no podrán ir a la escuela.

Obligados a salir por el coste de la vida

  • La hija de María y Jesús está estudiando en México.

  • Su hija "ni siquiera ganaba lo suficiente para comprar un caramelo".

La Dra. María Alarcón y Jesús Rodríguez tienen una hija que ahora está haciendo un doctorado en antropología en México. «Ella estaba trabajando aquí, pero ni siquiera ganaba lo suficiente para comprarse un caramelo», dice su madre.

«Aquí los jóvenes profesionales tienen que emigrar para labrarse un futuro. La clase media ya no existe en Venezuela. Los hospitales se están quedando sin especialistas»

La pareja es voluntaria en Caritas Venezuela. María brinda atención médica y Jesús ayuda en el comedor de beneficencia semanal, que atiende a más de 500 personas.

  • María Eugenia y Junior no podían permitirse vivir en Venezuela.

  • Su madre encontró su partida "realmente dolorosa".

Magaly Henríquez, de 58 años, es madre de cinco hijos. Sus dos hijos menores emigraron a Perú.

«Es realmente doloroso», dice Magaly sobre su partida. «Mi hijo tenía tantos sueños. Se fue por los problemas de seguridad y la inestabilidad económica. Mi hija estaba trabajando en dos empleos y no era suficiente para sobrevivir aquí «.

«Yo crecí en una Venezuela libre. No teníamos estas limitaciones económicas. Teníamos lo que necesitábamos para vivir «.

Cómo se puede ayudar a Venezuela en crisis

Caritas está ayudando a los niños y a los ancianos que se quedaron atrás ante esta crisis. Estamos brindando comida y atención médica a los más vulnerables.

Crisis alimentaria en Venezuela: niños al borde de la desnutrición

Yusmarely vive con sus tres hijos en Venezuela. La inflación galopante ha diezmado el poder adquisitivo  venezolano y Yusmarely está luchando para alimentar bien a su familia.

Cada día los precios aumentan. Lo que ella paga hoy por un kilo de huevos podría duplicar su precio solo dentro de unos días.

Como la mayoría de las madres de toda Venezuela, Yusmarely se ve obligada a hacer malabarismos con la comida, para decidir estratégicamente cuándo alimentar a sus hijos para que sufran menos hambre.

Las cinturas de toda la familia se redujeron y Yusmarely comenzó a preocuparse por la salud de sus hijos. Su hija de 6 años, Grendimar, se quedó tan flaca que solo lloraba y dormía  todo el día. «Estaba tan flaquita  que ni siquiera se la podía ver en la cama», dice Yusmarely. «Cuando la bañaba, se veía que era todo huesos».

Mire este video para ver cómo Caritas Venezuela ha ayudado a Grendimar y a su hermano Greivis a evitar la desnutrición y comenzar a recuperar peso, de forma saludable.

Valentina, 7, eats a bowl of rice with bits of ground meat at her home in Tomuso, Venezuela.

La hija de Yusmarely, Valentina, de 7 años, comiendo  un plato de arroz con trozos de carne picada.

«Lo que sufre una madre cuando hace todo lo que puede para alimentar a sus hijos, pero no consigue nada… Meses atrás no tenía nada que darles. Eso me partía el corazón, acostarlos y darles un vaso de agua y nada más».

– Yusmarely Acuña, madre de Greivis, de 3 años, Grendimar, de 6, y Valentina, de 7.

«Lo que Caritas ha hecho es increíble. Han ayudado a sacar a tantos niños de la desnutrición.  Siento alegría de verla así, con essa energía y cada día sube más de peso «.

– Yusmarely, madre de tres hijos

Ayude a combatir la desnutrición en Venezuela

Los voluntarios de Caritas cubren lagunas de la asistencia médica en Venezuela

Los impactos de la crisis de Venezuela son de largo alcance. La alta inflación significa que es difícil para las personas comprar alimentos, medicinas e incluso jabón.

Esto ha llevado a un aumento del hambre y las enfermedades, especialmente entre los niños. Enfermedades comunes, que se podrían tratar con remedios caseros, pueden convertirse en problemas potencialmente mortales, porque las defensas de las personas se debilitan, debido a la desnutrición. El 14 por ciento de los menores de 5 años, monitoreados por Cáritas Venezuela, están mostrando signos de desnutrición aguda.

Este es un momento en el que los médicos son más necesarios que nunca. Pero el personal sanitario, que incluye a más del 20 por ciento de los médicos, se ha unido al éxodo de venezolanos que abandonan la nación.

Sin embargo, 20 000 nuevos voluntarios de Cáritas Venezuela están compensando la brecha. Se han unido a lo que la directora de Caritas Venezuela, Janeth Márquez, llama una «oportunidad para salvar la vida de 300 000 niños». Ofrecen comida, consejos de atención médica y suplementos nutricionales. Aquí tienen las  historias de solo tres de esos voluntarios inspiradores.

Caritas Venezuela volunteer Dr. Luisa Carlota Castillo Rojas is dedicated to helping get children the nutritional and medical support they need.

La Dra. Luisa Carlota Castillo Rojas es una voluntaria de Cáritas Venezuela.

Frenar la desnutrición

En cada niño que ve en la clínica, la doctora voluntaria, Luisa Carlota Castillo, ve reflejados a sus 15 sobrinos, nietos y sobrinonietos,  muchos de los cuales ahora forman parte de la diáspora venezolana.

Ella mide la altura, el peso y las circunferencias del brazo de los niños y bebés que ve. Muchos sufrirán desnutrición.

Sin embargo,  la Dra. Castillo se complace en poder ayudar a padres y cuidadores a abordar este problema, al proporcionarles unos sobres con micronutrientes en polvo, con sabor a fresa.

Ella nos dice: «Estamos ayudando a frenar e incluso revertir la desnutrición. Si podemos, mejoramos  las expectativas para estos niños que, de otra manera, podrían enfrentar un deterioro cognitivo que puede afectar su capacidad para ganarse el pan en el futuro, podemos revertir el impacto a largo plazo del hambre que enfrentamos «.

La Dra. Castillo se preocupa por los bebés y felicita a las madres diciendo: «Incluso un aumento de peso de 500 gramos en un período corto de tiempo es significativo».

Fr. Alvaro Torres volunteers by providing meals to the community three times a week.

El P. Alvaro Torres de Punta de Mulato.

Ofrecer comida y esperanza a los más vulnerables

El P. Álvaro es párroco y director de la Caritas diocesana Punta de Mulato. Él ha visto que la crisis en Venezuela está causando problemas en toda su diócesis.

«Es muy doloroso presenciar el sufrimiento de la gente», dice. «El índice de la inflación es abrumador,  asfixiante».

Para ayudar, el P. Álvaro ha comenzado a organizar una ‘olla comunitaria’ que proporciona sopa a las personas más vulnerables, como niños y ancianos. Recientemente, ha aumentado la frecuencia, de un día a tres días por semana.

A medida de que aumentan las necesidades, también lo hace el número de voluntarios locales de Cáritas. El pequeño grupo original de 5, ha crecido a más de 500. El P. Álvaro dice que esto demuestra que, aunque la vida es difícil para muchos, la gente no se dará por vencida.

Él dice: «Vamos a seguir adelante, seguir presionándonos a nosotros mismos. Tengo mucho optimismo y mucha esperanza».

Dr. Albina Rosas volunteers to do nutrition monitoring for Caritas Venezuela.

La Dra. Albina Rosas es voluntaria de Cáritas Venezuela

Recuperando la alegría de la infancia

La voluntaria de Cáritas, la doctora Rosas, está preocupada por la higiene en Venezuela.

Una pastilla de jabón cuesta 3 millones de bolívares, más de la mitad de la cantidad mensual que se lleva a casa, por lo que es un lujo que pocos pueden pagar.

La falta de jabón puede conducir fácilmente a infecciones de la piel y problemas de estómago. Si un niño sufre de diarrea, puede perder rápidamente todo el peso ganado con el programa de nutrición.

La falta de dinero para medicamentos también significa que las enfermedades de los niños pueden empeorar rápidamente. Los niños que llegan a la clínica de al Dra. Rosas con asma bronquial, podrían desarrollar neumonía. «Un niño incluso podría morir de enfermedades que una vez se resolvían rápidamente en Venezuela».

A pesar de estas preocupaciones, la Dra. Rosas considera que el voluntariado es muy satisfactorio. «Cuando se ve a un niño otra vez despierto, cuando te responde cuando tú le preguntas cosas, que lo ves que ya la mamá no lo encuentra como aquietar porque el niño está activo otra vez, esa es la mayor satisfacción. Es ver que el niño está recuperando la alegría de ser niño «.

Cómo los programas de nutrición y los comedores populares están ayudando

Mire la galería de fotos a continuación para ver cómo los niños y las personas vulnerables reciben ayuda de los voluntarios de Cáritas Venezuela.

  • Génesis, de 17 años, ha visto aumentar su peso de 6 kilos, desde un mínimo de 22 kilos al tomar suplementos nutricionales.

  • Baby Neyger ha ganado 1,7 kilos desde que comenzó el programa de nutrición de Cáritas.

  • Los voluntarios de Cáritas preparan una sopa para 500 personas en una 'olla comunitaria'.

  • Ricardo, de tres años, es pesado por voluntarios de Cáritas Venezuela para comprobar que está ganando peso.

  • Grendimar, de seis años, bebe un suplemento nutricional.

  • Alfredo, de 16 meses, y Yandreli, de 5, toman suplementos nutricionales. Yondri, de 22 años, también toma suplementos que la ayudan a que le suba la leche.

  • Un voluntario mide el brazo de Gabriel para controlar su crecimiento.

  • Esta 'olla comunitaria' comenzó atendiendo a 40 personas, pero ahora alimenta a más de 500 por semana.

  • Ricardo, que ha estado recibiendo suplementos nutricionales, y su hermano Yonaikel, agregan mangos frescos a sus dietas.

Cómo puede usted ayudar a Venezuela en su crisis

Ayude a los voluntarios de Cáritas, que facilitan comida y suplementos nutricionales a las personas más vulnerables de Venezuela.